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Tritio

Cumplir o escribir

Hace ya un año llegaba tarde para presentarme a los 52 golpes. Las vacantes ya se habían repartido y me había quedado fuera. Por aquel entonces estaba enormemente concienciado en escribir más. Lo que fuera, pero más. Esta página era una oportunidad increíble para hacerlo, pero tendría que esperar un año más.

No podía esperar, por lo que decidí cumplir con el reto por mi cuenta. Escribí dos veces.

La primera, con intención de no fallar ni una sola semana, la escribí la segunda semana. Era una pequeña reflexión no muy lejana a esta que publico hoy. En ella me autocriticaba la falta de compromiso o capacidad para cumplir y que, al menos, si no iba a escribir el relato que debía, al menos escribiría para criticarme cada semana que no cumpliera, aunque ese fuese todo mi material de las 52 semanas.

A la tercera semana, presa de la autovergüenza, conseguí terminar un relato, una historia que, de nos er por la presión, nunca habría creado y que aún hoy me sigue gustando (mejorable, pero estoy contento con la idea).

Ahí terminaron mis 52 golpes de 2020, sin siquiera llegar a Febrero.

Ahora, siendo un estudiante oficial de los 52 golpes, veo la publicación en blanco de una semana pasada: Inamovible, ineditable, junto al contador de semanas cumplidas. Tiene un efecto quizá más intenso que tuvo la autocrítica que escribí y olvidé en apenas una semana hace ya un año.

Sin embargo, mi naturaleza sigue siendo igual de procrastinadora. La diferencia es que antes un domingo era un día cualquiera y ahora el domingo, de repente, "¡hostia! que se acaba la semana y tengo que escribir algo."

A veces tengo una ideailla por ahí surcando que puedo desarrollar (de mala manera). A veces un hecho del día o una conversación me da para un poco de texto. A veces no tengo nada. No tengo ideas. No tengo tiempo. No tengo ganas. Entonces rebusco el cajón y desempolvo una historia antigua y la publico como si hubiera cumplido. No os voy a engañar, el engaño sirve. Me hace sentir bien, que he cumplido.

Y es ahí a donde quería llegar con este microensayo, o reflexión, o llámalo como quieras. Cumplo, pero... ¿escribo? Cumplo con el acto de la escribición, pero no es lo que quería hacer. Mi cabeza no está en la escritura, no estoy desarrollando ideas, ni siquiera las estoy teniendo. Solo llego a matacaballo para poder decir que he hecho algo que me hace sentir que cumplo objetivos pero que nunca estuvo entre mis metas.

Creo que es porque solo pienso en ello los domingos. Y si escribir es un objetivo real, bien me vendría tenerlo en mente todos los días.

Por esta semana he complido. Solo el tiempo dirá si después de haber pensado y escrito esto, a partir de la semana que viene escribo o cumplo.

Publicado la semana 9. 07/03/2021
Etiquetas
Microensayo
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Género
No ficción
Año
I
Semana
09
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