20
SuHa

NIÑOS

Fui niña, 
pero ya lo he olvidado;
untar mantequilla en galletas María
ahora es pecado. 

Ponerse cerezas
en las orejas
es jugar con la comida, 
una cosa bien horrenda. 

Pegar pósters en las paredes 
las estropea sin remedio, 
y jugar a las tienditas
es una pérdida de tiempo. 

Pintar dibujos vale, 
pero sin salirse de las rayas;
y jugar a escribir está bien, 
pero sin faltas, vaya. 

¿Guerras de barro? 
¡Qué barbaridad! 
¿Tú sabes después 
lo que hay que frotar? 

Y ese cajón de los secretos
que guardaba tus tesoros, 
ahora es sólo un vertedero, 
el basurero del Sombrerero Loco. 

Jugar al escondite, 
al pilla-pilla, 
las carreras en bici, 
los a ver cuántos cabemos aquí... 

Hoy no hay tiempo, 
ni quedan ganas. 
Uno no se divierte, 
ya no le ve la gracia. 

Y es difícil entender
lo que está olvidado tan al fondo. 
Lo hemos perdido todo, 
lo hemos perdido todos. 

Y vosotros que queréis crecer 
no sabéis en qué os convertiréis. 

Hermosos niños, 
mis niños bonitos,
¡os comía! 
Y que haya quien no lo sepa ver, 
quien no os sepa querer, 
¡si sois ángeles! 
A ratos  ángeles del cielo, 
a otros del infierno, 
pero seres llenos siempre de luz, 
pequeños Gusiluz. 

Ojalá no os apagarais nunca, 
como hicimos los demás... 
Ojalá consiguierais brillar por siempre, 
pequeños míos. 

Publicado la semana 20. 21/05/2021
Etiquetas
Ana Elena Pena , Niñez
Compartir Facebook Twitter
Género
Poesía
Año
I
Semana
20
Ranking
0 77 0