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Sergio Carrillo

Efecto pasillo.

Cada noche tengo el mismo sueño. Salgo del vagón y corro para que la marabunta no me aplaste. Estoy entrando en el pasillo de trasbordo en la parada de metro de Plaza España. Yo lo hago de la línea roja a la línea verde. No suelo llevar mucho tacón, pero el eco de mis pasos retumba como si el pasillo estuviera vacío, aunque en realidad, está lleno de personas con pasos que retumban junto a los míos. Pero solo son un eco lejano, porque toda mi atención está centrada en encontrarte entre la multitud.  

Tú haces el trasbordo en sentido contrario. Ahí estás, ya te he encontrado. Cruzarme contigo es el mejor momento del día. El carmín de tus labios, tu cabello castaño suelto, el verde de tus ojos. Para mí, no hay otra mujer en el mundo como tú.

De repente, los ríos de gente que nos arrastran en sentidos contrarios se paran. Nos separan unos metros. Entonces me sonríes y empezamos a avanzar una hacia la otra. A paso lento, sin apartar la mirada. Deseando abrazarnos. Deseando probar el sabor de este momento.

Cuanto más te acercas, menos detalles a nuestro alrededor. Los ríos de gente se difuminan. El pasillo pierde luz. Las paredes se deforman y se desvanecen. Mientras, nosotras seguimos avanzando sin importar lo que pase fuera de la línea recta que recorremos en sentidos opuestos y destinada a nuestra colisión inminente.

Un par de pasos antes de encontrarnos comienza a sonar una canción de fondo. Una canción magnética que nos atrae aún con más fuerza. Tus ojos brillan justo antes de la colisión.

“You don't have to be rich,

to be my girl.

You don't have to be cool,

to rule my world.

Ain't no particular sign I'm more compatible with,

I just want your extra time and your

Kiss”         

Tanto calor hay en este beso que se produce una explosión. La deflagración llena el pasillo de fuego vivo. Mientras todo arde, nosotras nos abrazamos, sin que nos importe quemarnos en ese fuego que nos envuelve y que nace de nuestro interior. Atrapo tu cuerpo entre mis brazos, intentando absorber con mis labios todo tu ser. Metidas en nosotras mismas, nos consumimos por las llamas en un martirio de lujuria. Al final solo queda de nosotras polvo y el eco del aullido feroz de un beso.

Cuando me despierto estoy empapada. Cojo el móvil y abro Apple Music®, busco “Kiss” de Prince y tras ponerlo a toda pastilla me meto debajo del nórdico con mi Satisfyer®. Velocidad 7 y subiendo. 

Hoy es sábado y no te voy a ver… pero el lunes… el lunes, cuando nos crucemos en ese frío pasillo lleno de gente, volveré a sonreírte y tú ni siquiera te darás cuenta. Sin embargo, ese seguirá siendo el mejor momento del día y por la noche, volveré a soñar contigo y a despertarme empapada.

Publicado la semana 5. 01/02/2021
Etiquetas
Kiss - Prince
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