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Marc Llorente

MICROMONÓLOGOS CASI TONTOS. Tonto de Navidad (y 2)

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La mesa está completamente llena de platos como los hábitos mandan. Y de copas. La música navideña ameniza la velada a los comensales, que se disponen a cenar besugo y pavo por decreto. El besugo se rebeló en la cocina y me mordió la mano. 

Los adornos embellecen el salón, supongo, y el ambiente es extraordinario. Todo el mundo come, ríe y bebe. Yo me he atragantado antes porque no es fácil hacer las tres cosas al mismo tiempo. Pero no pasa nada y continúa la cena. El salón está lleno de familiares. Me parece.  

El perro tiene su menú especial y tomará guindas de postre. El gato, lo mismo. Los dos se dan la pata deseándose «paz a los animales de buena voluntad». Al día siguiente se volverán a llevar como el perro y el gato.

Vamos a tomar dulces, un poco amargos, y brindaremos con champán. Habrá baile y diversión hasta altas horas de la madrugada... «¡Cambio de pareja!», gritará alguien. Y todos cambiarán para seguir el jolgorio a rajatabla.

Tocaré la pandereta, el pandero y la zambomba y lo pasaré mejor aún. Soplaré matasuegras, lanzaremos confeti y mazapanes, incluso por la ventana, e inflaremos globos de colores por inflar algo. ¡Qué noche! Los invitados se irán después y me quedaré solo en casa.

Aquí estoy. Solo. Con el monigote del día de los Inocentes colgado en la espalda. Dispuesto a celebrar otra cena llena de platos. Y de imaginarios comensales con los que brindaré por un feliz año (más o menos) nuevo. 

 

4

No sé por qué regalamos, hace siglos, oro, incienso y mirra a la criatura, en lugar de pañales, polvos de talco y una manta con el fresco que hacía en el pesebre… Como somos magos, seguimos con nuestros camellos recorriendo casas para dejar obsequios. Esto cansa mucho, pero es nuestro oficio y no debemos fallar nunca. 

A los niños que se han portado bien les obsequiamos pelotas o tirachinas para que jueguen en el salón y lo rompan todo. A los niños que se han portado mal ya no les regalamos carbón, porque organizaban incendios en las habitaciones y se portaban peor aún. Ahora les dejamos dulces en las zapatillas para que se vuelvan buenos. Aunque da igual. Siguen incendiando las habitaciones en cuanto sus papás se descuidan. 

Los niños buenos nos dejan lechugas bien aliñadas en el salón.  Se las comen siempre los camellos. Y los niños malos nos dejan botellas de anís para que nos emborrachemos y nos pongan multas por circular bebidos. 

No es fácil desfilar en las cabalgatas. Hay muchas y es difícil estar en todas. Menos mal que somos Reyes Magos… También nos gusta tirar caramelos a las madres, cacahuetes al personal y roscones a los mendigos para que puedan llevarse un roscón a la boca.

Yo acabo de llevar a mi camello al taller de reparaciones. Se le ha pinchado una pata y no tengo otra. Ya nos gustaría a nosotros que los reyes fuesen los padres con tal de quitarnos este follón de encima.   

 

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Un año colgué un calcetín y los reyes me dejaron aguja e hilo para que lo cosiera. Si pudiera comprar un rey mago me compraría uno para mí solo. Porque, si no, cabe el riesgo de que se les olvide tu dirección y no te traigan nada.

En mi carta dirigida a Sus Majestades he solicitado una manguera que sofoque fuegos políticos. Una espada ecológica para luchar contra el cambio climático. Una cachiporra con el fin de proteger los derechos en esta farsa guiñolesca, o un lote de mascarillas.

Espero que el nuevo año sea próspero si nos dejan las altas esferas que lo ponen todo perdido. Esos dueños de la vida ajena. Y entran ganas de independizarte. De empezar un nuevo rumbo hacia no sé dónde…  

Ya saben que por el humo se sabe dónde está el fuego. Echaré agua en favor de todos. La naturaleza, de la que formamos parte, tiene calentura y requiere atenciones médicas… Si pudiera comprar un rey mago me compraría uno para mí solo. O una reina maga.

Así que volveré a colgar un calcetín roto para que los reyes me dejen aguja e hilo. Ustedes cosan aquello que sea necesario coser día a día, y que los mejores deseos se cumplan si la pandemia y las altas esferas lo permiten.

 

Pincha estos enlaces de cine  https://youtu.be/AqMGiCk-OwI  https://youtu.be/nbXpcHzquds  

Publicado la semana 51. 20/12/2021
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