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Manuel Avilés

Oración

¿Quién fuera el individuo que penetra en el alma de un ángel obscuro y solemne?

Aquel que aparece a media tarde y comparte la bebida celestial dentro de una lata de aluminio; observa el par de labios más hermosos del inframundo y acecha, sigiloso, la delicada gesticulación de su lengua.

Antaño, antes de ser amantes de media noche, consumaron sus miradas fijamente. Tararearon 2 palabras, 4 frases y medio himno. La lluvia les cantó una canción suculenta. No esperaron, no dejaron que los límites malditos cerraran los portones de su propio impulso.

La magia de un primer beso les hizo saborear sus dientes y sus mejillas. Los rostros cambiaron de color. Las entrepiernas comenzaron a temblar, la tierra se humedeció, los cuerpos dejaron de estar secos.

La piel que cubre su piel rodó por el fango y compartieron la primera fragancia de sus cuerpos en comunión. Se enervaron de sus propios aromas y los ríos abundantes que conducen a sus almas desembocaron en silencio.

El tocó sus senos, lamió su corazón y recibió una puñalada orgásmica de la boca de su ángel obscuro.

Lo demás es historia, una habitación, dos seres y un  deseo.

Publicado la semana 31. 02/08/2021
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I
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