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Francesco Profilo

Una charla madre e hijo

Mi madre miró la foto y con los ojos y la boca muy abiertos, exclamó:

―¡Wah! Que tetas… ¡Y que culo!

―¡Jajajaja! Mamá…

Mis carcajadas parecieron animarla aún más…

―Debería trabajar para Playboy― continuó.

―Nadie compra Playboy hoy en día, má. Estamos en el 2021.

Se quedó unos segundos callada, sonriendo mientras seguía mirando la foto. Luego soltó:

―Ahora, más allá de bromas, es una chica muy guapa. ¿Cómo has dicho que se llama?

―Carole.

―Carole. Bonito nombre―. Contestó ella intentando ponerse algo más seria.

―Bueno. ¿Qué opinas entonces? Ya te lo conté todo y viste su foto…

―Si tu estas bien con ella, adelante. No dejes que lo vuestro se acabe por lo que ha pasado.

Pero también ten muy claro que eso podría cambiar mañana mismo. Ella podría encontrar

alguien más joven, más guapo y más rico que tú. Cualquier día.

―Ah, vale. ¡Gracias mamá!― Le contesté levantando las cejas y apretando los labios.

Mi madre me miró dulcemente, como si quisiera disculparse y luego dijo:

―No.. Yo simplemente estoy hablando de lo que podría llegar a pasar. Ella es muy linda, los

hombres harán colas para salir con ella. Tiene diez años menos que tú. ¿Y qué pasa si un día

quiere ser madre?

―Bueno, eso último ya se verá…― Levanté los ojos al cielo y luego me miré alrededor, casi

buscando ayuda de una hipotética tercera persona imaginaria.

Mi madre se puso todavía más seria y me miró como se le mira a un ser querido antes de decir

algo importante.

―Todas las mujeres antes o después tienen ganas de ser madres. Las que no, acaban

enfermando. Es la naturaleza.

La miré muy sorprendido y le contesté casi gritando:

―¿Pero qué estás diciendo, mamá? Hay un montón de mujeres sin hijos.

Ella no perdió la calma y siguió con el mismo tono de voz.

―Francesco. Yo tengo dos hijos. Y he querido tener los dos. Sé lo que te digo. Si yo, con tu

padre, hasta pensaba “quiero tener un hijo con los ojos claros”. Y mira…

―¿Pero eso qué tiene que ver?

Me miró como una madre mira a un hijo, tenga este la edad que tenga, y me dijo:

―Nada… Nada. Simplemente acuérdate de seguir cultivando tu vida y tus intereses

personales. Nunca se sabe. Si algún día la atropella un coche, tienes que estar preparado para

una vida sin ella. Así es la vida de alguien que está muy enamorado. No lo olvides.

 

Aquella noche no dormí y durante un par de semanas solo pude cerrar los ojos cuando el sueño y el cansancio derrotaban por fin a mis diablos. Pero de aquella charla con mi mamá aprendí la importancia de cuidar de mi pareja todos los días, para que tuviera siempre presente la magnitud de mi amor. Pero, sin olvidarme nunca de la que tenía que ser mi prioridad absoluta, osea cuidar de mí mismo.

Publicado la semana 36. 06/09/2021
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