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Daminis

El coche, la nieve y eso

No diría que la culpa fue mía. Iba caminando por mitad de la calzada, sí, pero lo hacía porque las aceras estaban cubiertas de nieve. Hasta parte de la calzada lo estaba, y eso que ya era estrecha de por sí. Tampoco tengo yo culpa de que la mayor parte de farolas de la zona no funcionen, unos dicen que es por incompetencia, otros que por corrupción, a mí francamente me da igual, no funcionan y ya está, no pasa nada, no se hunde el mundo. Bueno, igual se hunde un poco, se le hunde a personas concretas, como aquel tipo. Yo iba caminando por la calzada por lo que ya he explicado, llevaba las manos en los bolsillos y eso. No había luz y vestía ropa oscura, pero no esperaréis que horas antes, cuando salí de casa, supiese que iba a caminar por aquella calle a esas horas, ni que recordase que en los plenos municipales se lanzan cosas a la cabeza en lugar de solucionar nada, y lo de lanzarse cosas lo digo de forma literal, se lanzan papeles, bolígrafos, clips, lo más grande que se han tirado fue una grapadora, lo sé porque salió en las noticias. Bueno, pues yo iba por la calzada y cuando había empezado a girar en la curva entra en la calle un tipo con su monovolumen plateado. Ah, y yo me moría de sueño, se me ha olvidado decirlo. Pues el tipo iba muy rápido, o al menos no debería ir tan rápido por aquellas calles y menos en esas condiciones, porque cuando fue a girar la curva me vio y volvió a girar el volante para esquivarme de manera que siguió de frente y pam, se estrelló contra la nieve. Que podría haberse dado contra un árbol u otro coche, pero se dio con la nieve, lo cual no me parece tan grave. Y claro, yo lo vi y pensé y ahora qué hago, y de vedad que me pasé la mano por la cara porque me moría de sueño y lo que más deseaba en el mundo era llegar a casa y meterme en la cama, pero aquel pobre imbécil se había estrellado en parte por mi culpa. Así que me acerqué y le dije Ey, señor, ¿está bien, necesita algo? Y él Coño chaval, cómo se te ocurre, por poco me mato Y yo ¿Necesita ayuda? Y él Anda, ven aquí, que no sale, a ver si empujando. Y estuvimos empujando, yo empujé de verdad, apoyando todo el cuerpo y con las piernas estiradas en diagonal, que si el coche llega a salir me caigo de bruces. Pero nada, el coche no salía, y el tipo empezó Menuda mierda. Yo le miraba con los brazos en jarras, pero él seguía Menuda mierda Y luego Menuda pedazo de mierda. Entonces claro, yo veía que el coche no salía ni iba a salir, y el tipo se estaba calentando solito. De un momento a otro me iba a decir algo, y yo me moría de sueño, y de verdad que allí no se podía hacer nada. Al menos yo, yo no podía hacer nada por ayudar al señor. Así que me largué. No me vio ni nada. Ahora era él quien tenía los brazos en jarras y negaba despacio mirando a su coche diciendo de vez en cuando Vaya mierda, o Menuda mierda, o Menuda pedazo de mierda. Y yo me escabullí, desaparecí entre la nieve, y hasta ahora no he vuelto a pasar por aquella calle.

Publicado la semana 3. 24/01/2021
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