01
Adrián Dordelly

El perfume de los cerdos

Tengo un pedo.

Soy el Hombre del Libro. Soy el Hombre del Libro adentro del Libro... Adentro y afuera del Libro soy el Hombre del Libro...

El Escritor.

Pero no puedo terminar este Libro. Lo he intentado de muchas maneras. Simplemente no puedo. No puedo terminarlo.Tengo que darle forma aunque no pueda... Debo seguir... tengo que escribirlo, terminar el Libro... tengo que fundar la Religión del Futuro...

Debo tratar de finjir que soy normal. Tengo que finjir que puedo ganar dinero como cualquier Ser Humano. ¿Me entienden? Lo dudo.

En realidad dudo que entiendan algo de todo esto.

Tengo que llegar al Cielo de la Demencia. Al Cielo de los Delirios más eficaces, los más orates y más felices. Tengo que ser el Simio Verdadero.

El Simio del Espacio viajando con la Mente hacia el Cielo. El Cielo que como Panocha se abre gaseosa, grasosa, negra y olorosa... y sin embargo muy hermosa, llegando a ser la Imagen más importante y presente en los Sentidos del Macho. Del yo como Macho. Así es como debo fundar mi religión. Así debe ser.

Debo tomar el Cielo por asalto.

Ese es mi pedo. Ese ha sido siempre mi pedo. Me cuesta un huevo decidirme. Decidirme a darle rienda a mi Genialidad. Pero cuando me decido, me decido en verdad. No debo cejar. No debo dejar de apuntar estos Delirios ni estos Conocimientos obtenidos por medio del Pánico y de la Locura total, enmedio de todo Apocalipsis.

Debo fundar esta Religión. Esta Religión de la que las voces de mi cabeza no callan.

La Religión y este, su Libro Sagrado.

Debo seguir. Y eso depende nada más de mí... La Religión del Futuro depende del Mensaje de la Dimensión Menos Cero y de mí. Es la Misión que se me encomendó. La Misión que desde la Dimensión Menos Cero se me encomendó por medio de un Sueño...

Un Sueño que vino desde la Dimensión donde Todo lo Imaginado es Real en esta Tierra de Gelatina.

De Gelatina 9.

Syd Barret Gelatina 9... Syd Barret... Gelatina 9... S... Ese era el Mantram que yo inventé alguna vez para poder sortear mis nervios cuando iba a ver a La Emperatriz Gisela de Energammak a su casa... cuando yo andaba amando su piel escandinava, porque su belleza era tan bella que me apocaba ante ella... y también por si las dudas... por si las dudas es que yo repetía mi Mantram...

Por tomar mis precauciones, porque no me sentía muy cómodo con el Ex Esposo de la Emperatriz dando vueltas por ahí... pudiendo llegar al departamento en cualquier momento... interrumpiéndonos y vigilándonos a la Emperatriz y a mí... sin avisar.

Syd Barret Gelatina 9. Gelatina. Nalgas de Gelatina temblorina. Acostadas, empinaditas, vestidas con Mandiles de Florecitas y Tomatitos... sin calzoncitos... como siempre que se acuestan la Mujeres sobre sus rodillas, como chivito asomándose al Precipicio... levantando el culito para ver qué hay del Otro Lado del Abismo... volteando apenas su cara al mirarme... de perfil, sus caras animales, en lo que ellas dicen: “... nada más la puntita... ¿sí? La puntita nada más...”, en ecos de andar de calientes las pinches rucas, si es que llegan a decir algo...

Retorciendo los ojos por adentro de sus cráneos... de sus cabezas... sonriendo con dientes de metal, retorcida la felicidad en el Rostro que ellas tienen en los Sueños, cuando ellas mandan sobre sus Propias Pesadillas... Sonriendo.

Sorbiendo.

Por adentro de sus caras los dientes felices mientras sus caras permanecen serias y sus pensamientos son una Horda de Moscas saliendo por el Tercer Ojo de ellas, por la frente y por entre las nalgas...

Nada más sus calaveras sonriendo, por adentro y por abajo de la piel y de los nervios... donde todo es igual entre los Cuerpos...

Las Moscas envolviéndonos con sus Zumbidos... Fornicando entre una Nube de Moscas... porque después aparece la soledad... la soledad negra... la que echa espuma... Como con Xenaca.

Como antes, cuando yo sentía una gran emoción al ver las Noticias en la tele al anunciarse la Caída de Todos los Imperios... la Llegada de Legión y de sus OVNIS. Una Nueva Imaginación entre los Cuerpos de mis Mamás. Una Nueva... locura... Una Nueva Humanidad... siempre dirigida hacia el desastre. Desafortunadamente.

Porque así es como pasa. Todo se va a la mierda siempre.

Mi Imaginación es toda amarilla. Y dentro de mi Imaginación amarilla aparece un Monje Tibetano. El Maestro Secreto. Mi Maestro. Mi Casi Hombre Enamorado... el Monje Tibetano se sienta en flor de Loto y cerrándome un ojo, me dice, entre otros muchos guiños y sonrisas, “ven... ven tantito... Buda sabe lo que deseas... mi hermoso y pequeño escritor... ven tantito... siéntate aquí y haremos magia, oh mi amor...”, y diciendo esto, el Monje Tibetano se abre las vestimentas y un Gran Falo de Oro, un Gran Falo Dorado surge de entre sus piernas dobladas entre sí... un Falo que señala el Cielo.

Una lágrima de lubricante refleja la luz de la luna desde lo tieso. Todo es Ilusión. El Falo Dorado del Monje Budista tiene un rostro...

Parece que ese Rostro también está sonriendo... no lo veo bien... se parece al rostro de mi Mujer... ¿cómo es que el rostro de Xenaca está en la Cabeza de ese Falo? Si... si es un rostro... tengo que acercarme bien para ver si está sonriendo de verdad o si nada más me lo estoy imaginando... quiero ver mejor... ... Ah... la veo.

Puedo olerla. Siento como el éxtasis sube.

Me acerco todavía más. Es maravillosa... restriego mi cara ante ella... Es la Brujería. Caldo de menstruación. Salsa de uñas. La Brujería del rostro de Xenaca adornando ese Hermoso Falo Tibetano... ese falo con su rostro que resplandece.

Globos cargados con Anthrax, flotando por el ambiente. Y yo con mis aventuras mentales. La Belleza Andrógina de Xenaca. La papada de Xenaca. La Brujería que necesito acariciar. Tu hermoso rostro, Xenaca mía. Quiero besar esos labios tan musculosos. Esos labios que huelen tanto a mí y que parecen estar hechos con la misma materia que a mi Glande hace lucir tan rosa resbalosa. Un cuadrado negro iluminado por adentro con Ojos Amarillos. Visiones. Visiones de Visiones. Letras en Digital, en cualquier evento para hipnotizar. Mírame, no me dejes de mirar. Míramela. Yo no puedo quitar mis labios de tu frente lisa, amada mía. Falo con rostro de Mujer. Besando los labios del Rostro del Falo que se llamá como tú. Besito mi amor. Besito mamá... Ajá...

Te quiero mucho, mi mamita bonita... mi mamita riata. Papito sabroso, te lamo los huevos mi amor... Lo siento, yo sé que eso no se dice.

Mi Mente crece. Mis pensamientos se van poniendo blancos. Un caldo en remolinos que mi Mente produce. Es por ti. Mi cabeza de pronto quiere explotar. Tu cabello se mete en mi cráneo... tus cabellos afilados... me coges tú a mí... con tus cabellos que me metes en el cerebro... No veo más que la Sensación Total. Me pierdo en mi claridad.

Creo que estoy... percibiendo... la Mente... la Mente de Dios...

Amanece algo que no alcanzo a saber cómo nombrar... Caigo de rodillas. Caigo en Adoración. En Adoración... y sumisión ante ella... mi Reinota... la que sonríe con glitter en sus cachetes... Toda soñada la babosa...

Abierta de patotas... con tus muslos fuertes, cadenciosos... y tus piernas un poco menos morenas que tu cara... café con leche y un poco de LSD.

Caigo a tus pies. Arrodillado. Arrodillado ante el Universo.

Arrodillado al fin. Ante los pies de Xenaca, sus pies desnudos y calzados con chanclas de mujer indígena, toda gorda y naca. Como a mí me gustan las Viejas. Nacotas.

Hipnotizantes.

Como a Xenaca le gusta gustarme ella a mí. Pies que reflejan los círculos que hace la piel muerta alrededor de los dedos del pie con hongos. Puedo lamer sus callos. Puedo sentir la rugosa piel entre los dedos de los pies de mi Mujer. Los pies de Xenaca son el Templo del Señor... de la Señora... el Templo Solar. Yo ya no sé. Me gustan tanto estos pies... me lleno del perfume hediondo del amor...

Y ese sonido a Quesadilla con demasiada salsa, aplastándose contra la boca que se vuelve Hoyo y que mastica y va masticando... ella... mi Xenaca... La boca de Xenaca masticando su Comida, y Xenaca descalza en su Trono, su boca alimentándose... púrpura, abierta boca sonriente, tomando un trago de Coca, moviéndose un eructo primordial adentro de ella, un bocado más... la comida va... entrando... se va llenando, Xenaca va masticando con cada vez menos fuerza... más tranquila... satisfecha... y su bigote de mujer que yo limpio, acercándome a comer de las boronas de comida ahí olvidadas, pegando mis labios a su bigotito para limpiarlo... limpiarla... a ella, a Xenaca y su bigote delicado de Mujer Hombruna... mi amada mujer monstruosa.

Me agarro a su panza normal. Su panzota de mujer cuarentona muy maternal y muy dictatorial. Cachonda. Acaricio su panza en redondo. Soy el bebé adulto. Ella alza sus patas. Se rasca. Yo continuo admirando su cuerpo.

Su estómago se va moviendo como la Noche Estrellada de Van Gogh se mueve en el cuadro. Su ombligo respira. Como un sol, su ombligo está respirando, enmedio. Y yo meto un dedo en su ombligo.

Huele, huele a nuestra vida juntos. Me doy en cuerpo para que ella coma de mí. Yo soy un Pastelito. Yo soy su Pastelito. El Chocolatito. Su dulce.

El dulcesito que sabe de dónde vino y dónde pertence y dónde está el Camino de la Felicidad. El dulce dulcesito todo oscurito. El ejotito tronadito con sabor a limoncito.

Se va llenando... ella se va llenando de mi carne. Su estómago es más grande. Mi Mujer se va llenando con lo que yo le voy dando. Crece ella ante mí. “Abre la boca, mi amor...”, le digo... Arroz con leche que nunca se come... Empujo la comida adentro. Ella me lo agradece. Carne de Cerdo que ella absorve por medio de sus mucosas y membranas.

Su Vagina respira y respira hacia dentro. Sus ojos están felices. Todos sus ojos.

Xenaca ya no reacciona de tanta felicidad. Sus Ojos no ven sino hacia adentro. Hacia sus adentros. Ojos que cuidan que el Hombre no escape... Velocidad. Me como el chango. El chango encadenado en la azotea. El chango me come a mí. El chango está fascinante. Es fuerte, como un hombre... acariciame Xenaca... que tus poderes mentales sepan hacerme muy jotito nada más para ti mi amor... tú, mi Mujer Hombre, te amo... te amo tanto...

Yo na´más te digo que para cuando todo de mí tú hayas comido... Para cuando cierta parte de mi cuerpo en tu cuerpo tome forma como de una cola mental y una cola extraterrestre y arrugada por enfrente... ... como una cola pesada de elefante por enfrente de tu cuerpo... así... así habrás comido de mí y así te apoderarás y clonarás lo que en mi ya es forma de mi cuerpo que en virilidad tú mostrarás como un Ser Mitad Hombre y Mitad Mujer... Porque así te amaré más.

Nos besamos cuando apenas vamos por el postre. Trozos de comida suya y comida mía se conjugan en ese beso con esencia de Verdad. La Leche Puede Esperar. Velocidad otra vez. Su mirada y la mía se enrredan y hacen crecer el chicle que por adentro ella tiene de mí y yo de ella por el culo metidito en su nombre de mujer unido con el mío y que me dice lo que debo hacer... me frustro... ella me gobierna... su boca hace desaparecer lo que lame, lo que chupa y lo que sin querer ella traga... de mí.

Swuassshtikaaaghh...

Así está muy bien... “... que chingue su madre... a ver que sale...”, me dices , mientras tu cuerpo se hace de cristal muy duro, y yo me acerco a terminar de darte de comer de pie... con un vaiven te doy, con un vaiven te limpio, con un vaiven alimento todo tu cuerpo... todo.

El Mal del Puerco.

Yo soy el alimento. Conectado yo a ti por la parte de enmedio de mi cuerpo... mi extensión mental... me comes. Me cagas. Y regreso a la vida.

Soy tu comida. Soy el Cocinero. Soy el que se ofrece para que tengas un hombre que tragar... Soy tu papel de baño. Soy el Mal. Pero no soy Romántico. Soy la luna que cae. Soy la luna que de pronto se cae. Y entre el terror de la humanidad, soy la luna que al caer...

[...]

Tuve que huir. Huir a Querétaro con mi Psicóloga. Pedirle refugio. Servirle y convertirme en su Esclavo Sexual. En una especie de mayordomo de lujo. Para variar. Y todo porque tampoco la Psicóloga puede comprenderme.

Nadie puede comprender a nadie. Nadie entiende nada de nadie. Siempre fui feo. Siempre. Y eso forma parte de mi Belleza. Hasta ahora me doy cuenta de mi Fealdad. Tengo una Mente Fea. Horrorosa.

Creeme.

No quiero que me vuelvan a meter al Manicomio. Nel. Neta que no quiero volver a pisar un Manicomio... A pesar de haber entrado en la Dimensión de los Espejos... Porque la Dimensión de los Espejos siempre ofrece Conocimiento. Aún así... No más Manicomios. No más Electroshocks. Ha sido suficiente. Visité el Manicomio sólo para obtener mi Revelación. La Revelación de la Demencia.

La Revelación de tu propia locura... Asi es.

Entré al Manicomio para descubrir cómo escribir este Libro. Porque tu propia locura, ¡oh amado Léctor!, tu propia locura es lo que irá surgiendo poco a poco, de ahora en adelante, gracias a este Libro. Tu locura, y la mía, engarzadas por medio de mis palabras.

Este Libro. El Libro que revelará nuestra locura...el Libro que por medio de la locura nos hará Despertar... Ya que la Religión del Futuro tiene un nombre secreto: La Destrucción de la Realidad.

 

Publicado la semana 1. 04/01/2021
Etiquetas
echoes - Pink Floyd, david bowie, no control-david bowie, cactus.david bowie, fashion.david bowie , Internet, William Burroughs, Borges, Joyce, esquizofrenia, manicomio , En cama , Amor, Poesía, Mujer, Locura, Surrealismo, Basado en hechos reales., erotico
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
01
Ranking
2 345 0