17
Sofi Col

Distorsión de los actos

En la mesada de la cocina había un recipiente con cereales y leche. Los había dejado servidos para irme a poner el pijama a mi cuarto, volver, agarrarlos y sentarme en el sillón del living mirando alguna película berreta de Netflix mientras los comía. Me gustaba cuando los cereales se humedecían por la leche, por eso los había hecho esperar.

Así que, servidos los cereales, fui a ponerme el pijama con dibujitos de elefantes que tenía desde los trece años y me entraba porque ya estaba todo estirado. Cuando me estaba poniendo la remera, se encendió una lámpara de mi cuarto. No le di mucha importancia y la apagué. Terminé de vestirme y salí para la cocina. La radio había comenzado a hacer interferencias raras, pero no estaba encendida. Probé desenchufándola y dejó de sonar. En seguida me acordé que ese día a la mañana había puesto a calentar un café con leche en el microondas un minuto y medio, y que no había dejado de hacer el famoso “pipi” que avisaba que el tiempo había acabado. 

Miré el reloj. Eran las 23.38 p.m. Agarré un frasco de miel de la heladera para ponerle a los cereales. Estaba tibio. Les puse dos cucharadas y revolví. Los cereales ya estaban húmedos. Casi irreconocibles entre el líquido de la leche y el espesor de la miel. 


Fui contenta con mis cereales al living. Prendí la tele y ya estaba lista. Cuando me senté para ver la película de Netflix, me aparecía que ya la había comenzado. Traté de retroceder unos segundos, y no me dejó. Apreté el botón para avanzar, y volvió a empezar. Entonces probé, por fin, los cereales. Me encantaba la miel en los cereales, pero ese día estaba salada, y no los pude comer.

Publicado la semana 17. 26/04/2020
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
17
Ranking
0 78 0