05
Persefone

3 AM

Quién diría que el cansancio después de la euforia dolería tanto.

Creo que me acostumbré tanto al otoño lila que olvidé lo frío que es el inició de año.

Y yo que estúpidamente creí que había una cura para el moho en mis venas.

Y yo que estúpidamente creí que una vez que pintas la pared de blanco, el gris razgado desaparecía.

Más el enfermo no recuerda la gravedad de su estancia hasta que regresa el sonar de las sirenas.

Intenté escribir mi dolor en bellos versos y comedias contadas mil y un veces. Tan vivos como las canciones de amor que escribí ayer. Que sentí ayer.

Intenté borrar las lágrimas que cubren las páginas de días mejores porque se que esto no es un grito de ayuda.

 

Así que madre no te sientas mal por mi llanto. Amiga no necesito que me recuerdes que soy amada. Yo sé que soy amada. 

Yo sé que valgo y que mañana despertaré y me sentiré tranquila.

Pero por ahora deja continuar mi desespero, que una parte de mi siempre será cazada por la tristeza sin motivo. Y debo aprender a vivir con eso.

 

Publicado la semana 5. 28/01/2020
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Género
Poesía
Año
I
Semana
05
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