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Persefone

Limbo

Cada noche a la misma hora me despierta el ruido de mi pared, al abrir mis ojos noto que no me puedo mover, pero eso no es extraño.
Cada noche veo a la misma sobra a los pies de mi camarada, veo como se mueve dentro del blanco de mi pared.
Se que corta con sus uñas su libertad.
Cada día que me levantó, miro de reojo la pared esperando ver alguna prueba de la noche anterior, nunca la hay, pero eso no me extraña.
Las últimas noches he notado como se acerca a su libertad. Cómo el sabor metálico de alguien que sabe que está por sufrir un infarto, yo sé que viene. Eso es lo que menos me extraña.
Cuando llegue, se subirá a mi pecho e intentará ahogarme. Pero yo ya se como salvar mi cuello.
No le diré que no es real, eso será peor que una mentira. Tampoco me dejare mostrar que se el guion de esta pesadilla. Porque eso no es lo extraño.
No me extraña que he escuchado su respirar mil y un veces, que reconozco su aroma al dormir despierto.
No me extraña que por el ultimo mes he visto con su llegada, cada segundo agenda do en mi mente. Como todo se vuelve oscuro y empieza otra vez. Y otra vez.
No me extraña que al pasar los días la rutina se volvió automática, necesaria. Solo la sombra y yo con la noche.

No me extrañara tanto como a ella que después de tantos ensayos, al tenerla cerca ya no me congelare en mi repaso. No me extrañara que en cambio yo le ofrezca mi mano. No me extrañara que esta vez, cuando todo se vuelva oscuridad, seré yo quien de comienzo a la siguiente escena.

Publicado la semana 30. 25/07/2020
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