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Odiseo

El Caballero Negro

Había una vez un joven caballero que hambriento de gloria se puso una armadura negra y salió en busca de aventuras y batallas. Sus viajes lo llevaron al medio de incontables batallas donde destaco gracias a su habilidad con su espada imponiéndose sobre todos los demás. Al principio solo lucho por aquellas causas que consideraba justas y legitimas derrocando tiranos y usurpadores, expulsando invasores y eliminando a los bandidos que acechaban en los caminos. Pero con cada batalla su sed de sangre fue creciendo más y más hasta el punto en que estuvo dispuesto a luchar en cualquier batalla y por cualquier causa a cambio de solamente tener la oportunidad de luchar.

Su solo aparición cambiaba el curso de las guerras y por donde pasara solo quedaba sangre y cenizas. El caballero negro se lo llamaba pues nadie sabía su nombre y nadie era capas de reconocer el emblema de un águila roja con las alas extendidas sobre un campo oscuro que llevaba en el escudo. Su aparición o su sola mención inundaba de miedo el corazón de los hombres e incluso aquellos que luchaban a su lado procuraban mantenerse lejos del alcance de su espada.

Pronto mas hombres, corrompidos por la sed de sangre, se le unieron en búsqueda de poder. Sus seguidores fueron creciendo hasta formar un ejercito que con estandartes negros esparcieron el caos y la muerte por todo el mundo. Cientos fueron las ciudades que saquearon y miles los ejércitos que destruyeron creando un inmenso imperio donde solo vivían sus esclavos que trabajaban día y noche para alimentar la maquina de guerra del caballero negro.

Un millar de caballeros se reunieron bajo la sombra de un árbol tan viejo como el mundo y que se alzaba tan alta como las montañas. Los caballeros consientes del peligro que se cernía sobre ellos juraron declarar la cruzada eterna contra el caballero negro y sus seguidores hasta que todos ellos fueran asesinados. Para reafirmar su juramento marcaron una cruz en su piel con un fierro al rojo vivo y pintaron sus escudos con el emblema del árbol que era su testigo.

Al enterarse de esto el caballero negro quemo todos los campos y robo o mato todo el ganado impidiendo que los cruzados pudieran alimentarse. Esto no impidió que avanzaran por aquellos territorios donde solo quedaban cenizas y muerte. Centenares de reyes y nobles se les unieron a lo largo de la marcha dispuesto a acabar con el reinado del terrible caballero.

Finalmente, ambos ejércitos se encontraron en medio de los campos santos y lo único que se interponía entre ambas fuerzas era un pequeño vado. El estandarte del águila roja se alzaba en el este y el estandarte del árbol se alzaba en el oeste cada uno reluciendo sus colores y preparados para un choque mortal. Los cuernos de guerra de ambos bandos resonaron al mismo tiempo dando inicio a la batalla. Todos los caballeros y jinetes se lanzaron a la carga provocando que el suelo temblara y levantando una nube de polvo y ceniza que nublo la visión de los combatientes. El Caballero Negro iba a la cabeza de los suyos y fue el primero en atravesar su lanza en la carne del enemigo. Así fue como se derramaron las primeras gotas de sangre sobre un rio que antaño era considerado bendito.

El sol se alzo hasta su punto máximo contemplando la matanza que no daba tregua a ninguno de sus participantes. Los arqueros de capas negras disparaban flechas sin tener aprecio por la vida de sus enemigos ni de sus compañeros. Arvid señor de los campos de hielo lucho con la furia de un oso matando a todos los seguidores oscuros y abriéndose paso a través de sus filas seguido por sus guerreros norteños. Los hombres del norte luchaban a pie con picas, hachas y espadas, y su escasa armadura la compensaban con una enorme furia que intimidaba a casi todos sus adversarios.

Los caballeros del árbol asiendo honor a su juramento luchaban con una valentía sin igual y sin mostrar ningún tipo de piedad contra sus rivales. Al ver que sus fuerzas retrocedían El Caballero Negro cargo contra sir Bernand Darkstar capitán de los caballeros del árbol. Ambos se encontraron en medio del vado intercambiando choques de espadas y golpes mortales que bloqueaban con sus escudos y sus armaduras.

Los seguidores oscuros cargaron con renovadas energías dispuestos a no decepcionar a su señor. Vasil bon Ioan, fiel súbdito del Caballero Negro, lidero a los Lanza del Demonio, la fuerza de elite de su ejército, contra los norteños. Cortaron su retirada rodeándolos por completo y los atacaron con la furia de la bestia que les daba nombre. Los norteños se juntaron formando un círculo impenetrable de escudos que resistió la furia de sus adversarios.

En el flanco izquierdo el rey Drust Dragoneel, de las tierras del fuego, aplasto a las fuerzas del Caballero Negro, pero creyendo que la victoria estaba asegurada cargo contra los arqueros. Un centenar de hombres pereció cargando directamente contra los arqueros quienes salieron corriendo dispersándose entre las colinas y bosques cercanos. Los caballeros de Drust hambrientos de gloria los persiguieron alejándose de la batalla. Los arqueros murieron por docenas, pero varios de ellos lograron esconderse y emboscar a sus perseguidores. Los dientes de demonio, los mejores arqueros del ejército, montaron en los caballos más veloces que disponía El Caballero Oscuro y realizaron varias cargas contra sus perseguidores mientras lanzaban flechas solo para retirarse y continuar con su hostigamiento. A lo largo de la tarde todos los caballeros de las tierras del fuego serian masacrados uno por uno en una constante lluvia de flechas.

En el flanco derecho de la batalla los norteños seguían aguantando las embestidas de sus enemigos mientras que sus aliados trataban inútilmente abrirse paso para rescatarlos. Los Lanza de Demonio mataron uno a uno a los valientes guerreros del norte que mantuvieron su formación sin mostrar un ápice de temor. Lord Arvid lidero a sus hombres luchando en primera fila y matando el solo a once guerreros. Vasil cargo contra el señor del norte dispuesto a ganar la gloria matando a tan terrible guerrero. Arvid con un solo mandoble de su hacha corto la cabeza del caballo de Vasil derribándolo al piso. Este se levantó rápidamente y con una rápida embestida clavo su espada en el hombro del norteño. Arvid apenas se inmuto y volvió a levantar su hacha para terminar con la existencia del oscuro vasallo. Vasil sonrió al ver que los movimientos de su enemigo se hicieron más lentos gracia al veneno con el cual había cubierto el filo de su espada. Sabiendo que ya había ganado saco su daga y la clavo en el cuello de Arvid que no pudo defenderse. Apenas el cuerpo de su señor cayó al suelo se desato una furia sin igual entre los norteños. Vlad murió en ese mismo lugar siendo destrozado por las hachas de los hombres de Arvid. Los hombres del norte llevaron el cuerpo de su señor al centro de su formación y lo defendieron contra cualquiera que atreviera acercarse.

En el centro de la batalla el Caballero Negro seguía luchando contra sir Bernard Darkstar. Los escudos de ambos quedaron reducidos a un montón de astillas, sus espadas se mellaron, sus armaduras se encontraban abolladas y rotas. Las piernas de ambos estaban manchadas con barro y con la sangre de sus caballos que yacían muertos sobre el pequeño vado. Al final las espadas de ambos se terminaron de romper y cada uno cargo contra el otro con su puñal en la mano. Ambos lograron herirse mutuamente derramando su sangre sobre el vado que poco a poco crecía con la sangre de los caídos y los heridos.

Sin previo aviso los seguidores del oscuro agarraron a su señor y lo arrastraron fuera del combate. Los Caballeros del Árbol avanzaban sin tregua matando a todos los seguidores oscuros. El Caballero Negro trato de oponerse y volver al combate, pero estando herido sus seguidores no tuvieron problemas para arrastrarlo hasta un caballo y sacarlo de la batalla. Toda la hueste oscura se retiro de la batalla mientras sus arqueros restantes cubrían su huida.

El sol casi se ponía cuando los arqueros desaparecieron en el horizonte abandonando el campo lleno de cuerpos. Los soldados de la colisión restantes estaban exhaustos tras el duro combate y tuvieron que retirarse a su campamento llevándose a sus heridos para descansar y recuperarse. Durante los siguientes tres días los soldados de la colisión se dedicaron a juntar los cuerpos de sus compañeros para darles un entierro digno y para lanzar al fuego los cuerpos de los seguidores oscuros.

Los hombres del norte y los hombres de las tierras del fuego supervivientes se retiraron a sus respectivos hogares llevándose los cuerpos de sus líderes en ataúdes de madera. Los norteños armaron el ataúd de Arvid usando sus propios escudos mientras que los fuegueños talaron el árbol de mejor calidad de todo el bosque y le tallaron imágenes de dragones y llamas.

Los Caballeros del Árbol, ahora solos con unos pocos aliados, siguieron avanzando adentrándose todavía más en los territorios del Caballero oscuro. Continuaron hasta llegar a un pequeño castillo que había sido quemado y abandonado recientemente. Sir Bernard ordeno detener la marcha y guarneció a sus hombres en las ruinas del castillo. Ordeno reconstruirlo y ampliarlo volviéndolo el cuartel general de lo que quedaba de su orden renombrándolo Woodwall.

Durante los meses siguientes los hombres de Bernard y los Capas Negreas se enfrentaron en un centenar de escaramuzas, batallas menores y pequeños asedios. La noticia de la derrota del Caballero Negro en los campos sagrados se esparció rápidamente por todo el mundo. Varios pueblos y ciudades que habían sido esclavizados se revelaron contra el tirano solo para ser nuevamente masacrados por lo quedaba del ejercito negro.

El Caballero Negro dispuesto a recordarle el mundo su temible poder salió de su castillo Vulturului. Dirigió a su ejército a través de caminos ocultos hasta llegar a las tierras fértiles que prosperaban entre el rio del Dragon Azul y el rio Estrellado. En esas tierras de campos verdes y ganado gordo y abundante se encontraba castillo Darkstar donde vivía el hermano de Bernard y su familia. el caballero oscuro en busca de venganza prendió fuego los campos y mato el ganado. Lord Duncan Darkstar reunió a sus fuerzas y marcho contra los Capa Oscura con todos sus vasallos y sus dos hijos mayores.

A orillas del Rio Estrellado ambos ejércitos chocaron unos con hambre de venganza y los otros en orden de proteger a sus familias. Lord Duncan lucho como un león, pero el Caballero Oscuro lo mato sin piedad y posteriormente mato a sus dos hijos en esa misma tierra. Pronto todo el ejército del señor caído se retiro del combate en un intento de salvar su vida. Los Capas Negra los persiguieron hasta las puestas de Darkstar que pusieron bajo asedio.

Sir Bernard Darkstar al enterarse de lo acontecido marcho con su ejercito de vuelta a su tierra natal. La hermosa y prospera tierra que lo había visto crecer ya no quedaba nada. Columnas de humo se alzaban por todo el territorio y los caminos estaban llenos de hombres y animales muertos. Los únicos que recibieron al ejercito salvador fueron unos pocos caballeros y soldados que se habían dispersado por el territorio después de la nefasta derrota, y unos cuantos campesinos que estaban dispuestos a vengar a sus familiares asesinados.

Con tres mil caballeros y cinco mil infantes marcho para liberar a su hogar del terrible asedio y en el camino fue recibido por el Caballero negro y los seis mil caballeros que le quedaban. Ambos ejércitos colisionaron en el camino de los reyes en un choque tan sangriento como el primero. El Caballero Negro y sir Bernard volvieron a enfrentarse en un duelo mortal sin que ninguno de los dos pudiera dar un golpe decisivo contra el otro.

Cientos volvieron a morir en el feroz choque manchando el suelo con su sangre. Los Caballeros del Árbol confiados en sus números siguieron avanzando tratando de flanquear a sus enemigos y poner fin a esa guerra. Fue en ese momento en que una lluvia de flechas cayó en la espalda de los hombres de Bernard. Cientos de arqueros salieron de sus escondites en el campo o en pueblos cercanos.

Los Capas Negras fueron avanzando poco a poco acabando con sus enemigos que morían por las espadas o por las flechas que los arrinconaban. Sir Bernard tuvo que tragarse su orgullo y retroceder ante su mortal enemigo. Con los caballeros que le quedaban cargo contra los arqueros rompiendo temporalmente el cerco permitiendo que unos cuantos escaparan, pero abandonado al resto de su ejército que fue masacrado.

Catarina, la viuda de Duncan, aprovecho la ausencia del Caballero Negro para ordenar a sus hombres que salieran y atacaran las fuerzas que habían quedado atrás. Gracias a esto lograron romper el asedio suficiente para que ella junto a sus dos hijos menores y todos los habitantes del castillo se escaparan.

El Caballero Negro volvió a sus tierras con todas las riquezas saqueadas en las tierras de los Darkstar y las uso para atraer a más mercenarios sin escrúpulos que estuvieran dispuestos a unirse a su causa. Sus números aumentaron por miles recuperando su fuerza de antaño y finalmente estuvo preparado para exterminar lo que quedaba de la orden del Árbol. Sus huestes volvieron a marchar contra Woodwall izando negros estandartes que prometían un oscuro fin para esa guerra.

Se adentro al bosque de los ciervos dorados con veinte mil hombres leales a su causa. Marchaba al frente de la columna impaciente por llegar al último bastión de sus enemigos. Tanto fue su apuro que se adelanto solo con los cincuenta Lanza de Demonio que quedaban con vida. Poco a poco la distancia entre el ejercito y su señor fue creciendo hasta encontrarse a una hora de distancia. Fue en ese momento en el que salieron entre los árboles los últimos quinientos caballeros de la orden liderados por Bernard.

El combate fue tan feroz como corto siendo que los hombres del Caballero Negro fueron completamente masacrados. En cuanto al caballero oscuro este se defendió como un demonio matando a veinte caballeros a la par que se defendía de Bernard. El gran maestre necesito de la ayuda de sus cinco mejores hombres para acabar con la vida del rebelde. Una vez este hubo muerto los caballeros cargaron contra la columna del señor oscuro matando a varios y dispersando al resto.

Cuando la batalla hubo acabado los hombres se dirigieron al antiguo palacio del real para coronar al legitimo rey de Mari

Publicado la semana 14. 02/04/2020
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