04
Luciana Capdevila

Mono con vestido

Enredarse en la sábana,

Negociar con tu destino,

Palpar tu piel foránea

Y romper en mil quejidos.

 

Renegar en la oscuridad 

De tu reflejo apabullante.

Mató a Narciso por vanidad

Y a tí por desafiante.

 

El miedo y el ansia 

Por tener alas y así huir -

Te invaden en la perseverancia

De la arena al fluir.

 

Mira tu faz, 

Presta atención,

No llores más,

Entiendelo:

Por más que quieras,

Por más decoración,

Nunca podrás.

Será otro Stonewall.

 

Caer en la trampa

De verte mejorar.

Tocas el arpa

Para así no llorar.

¿Acaso lo notarán?

¿Acaso lo lograrás?

Como sirenas cantarán

Y a Ítaca no llegarás.

 

- ¡Basta de tu atropello!

¡Déjame descansar!

¿Crees acaso que lo bello

Solo pasa por tu juzgar? -

 

Puedes ir por lo salvaje

Y con tus lágrimas jugar,

Pero el usar medias de encaje

Ningún cambio va a lograr.

 

- ¡Cállate, cállate!

¡Déjame de socavar!

Tu voz fulminante

No me hará abandonar! -

 

¿No sería más sencillo

Como tantas otras terminar?

Y no preguntar ante el espejillo

Quién es la más linda del lugar.

 

- Débil yo no soy

Y hasta al final lucharé.

Incluso si hoy me voy,

Antes me resistiré -

 

No lo intentes, niña ingenua,

Nunca lo podrás lograr.

Tu iluso deseo de tregua

No podrás alcanzar.

 

- Mejor me vuelvo a mi cama

Y te expulso con mi llorar,

Apagando aquella llama,

Aquella horca; mi sopesar

 

No puedes liberarte

Y no lo puedes tolerar.

Ves tu futuro tan expectante

Solo para unirte a las demás.

 

Te seguiré a la ducha,

Te seguiré por las vidrieras.

No necesitas de tu lucha,

Me iría solo si murieras.

 

Así que ríndete - ¡Ríndete! 

Sino de aquí no saldré. 

Sucumbiré yo con tu mente,

Hasta entonces reinaré.

Publicado la semana 4. 23/01/2020
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Poesía
Año
I
Semana
04
Ranking
0 137 0