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Luciana Capdevila

Maldito tiempo

¡Te maldigo, tiempo maldito!

Tiempo insufrible, tiempo estancado.

Te maldigo de mil maldiciones, maldito.

Maldigo que el futuro mantengas alejado.

 

Te maldigo a tí, ¡a tí, maldito tiempo!

Te maldigo ti en el castellano Filloy.

Te maldigo ti, desde aquí hasta Chivilcoy.

Maldito seas, tiempo, en todo y cada momento.

 

A tí, quien con la malicia de tus escarnios,

Sumes mi corazón en vil sometimiento.

A tí, que no respetas ni tus horarios

E infundes su ser en todos mis pensamientos.

 

Maldigo tus malditas esperas eternas.

Aquellas de encierro y calles en vela.

Aquellas esperas en tiempos que hielan.

Maldigo al invierno en espera de la primavera.

 

Maldigo tu insufrible incertidumbre

Que cubre bellos romances con injustos miedos.

¿No es lógico que a la fuente de tus desvelos

No le desees más que maldita podredumbre?

 

¡Te odio profundamente, maldito tiempo!

Te odio, odié y por siempre odiaré.

Mi odio por tí es mi sentimiento más honesto -

Y lo llevaré conmigo donde sea que esté.

 

¡Hazte presente, tiempo cobarde!

¿Acaso temes conmigo enfrentarte?

¿O acaso no soy yo significante ni relevante

En tu enferma vigía por las almas que arden?

 

Huye como siempre, sin jamás voltear a ver.

Huye sin descansar en tu paso tan ajetreado.

¿No puedes descansar por una sola vez?

Tiempo amigo, ambos estamos necesitados.

Publicado la semana 32. 09/08/2020
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Género
Poesía
Año
I
Semana
32
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