26
Laura R

Viajes

Aparecieron cien hombres en la esquina de mi primera casa, todos desconocidos, todos en chaqueta de cuero. Apareció un autobus transatlántico en medio de un diluvio, a las seis de la tarde. Fuimos todos a un castillo de piedra y madera.

—Oiga, yo no venía para acá, ¿qué estoy haciendo acá con esta horda de desconocidos?— demandé.
—Todos ustedes son actores naturales. La próxima semana un grupo de ustedes viaja a Europa. Ya les toca. Prepare su maleta.
—¿Ya me tocá qué?
—Interpretar su papel, ya le dije, ustedes son actores naturales.
—¿Actuar en qué?
—Romeo y Julieta.
—Romeo y Julieta no tiene tantos personajes, somos más de dos mil personas, no creo que hayan dos mil personajes en una historia como esa, y mucho menos dos mil personajes principales, perfectamente puede prescindir de la mayoría de nosotros.
—En esta versión todos los personajes son importantes, todos son personajes que se desarrollan en la historia, tienen su arco, nadie es prescindible. Prepare su maleta.

Entré a un cuarto con una desconocida, un cuarto lleno de muebles de madera llenos de polvo y en el piso tres arañas, dos amarillas y una negra. Una de las arañas amarillas saltaba.

Emprendí un viaje en automóvil por una carretera que atravesaba acantilados de flores y océanos sin olas. Llegué al centro de una ciudad marroquí, y allí me encontré con mi propio cielo.

¿De dónde salieron tantos Romeos y tantas Julietas? ¿por qué todos con protagonismo irremplazable?

En este viaje que emprendí hace meses, ningún personaje puede ser negado de la realidad, tendré que aprender a vivir con la amenaza de todos ellos desde la fortaleza de mi silencio. He llorado diluvios, he tenido sueños transatlánticos, mi corazón se ha vuelto un acantilado lleno de flores y mi cabeza una telaraña amarilla.

Preparo mi maleta, ya es mi turno.

 

Publicado la semana 26. 28/06/2020
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
26
Ranking
0 106 0