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Just-a-tornado

Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere...

Las rosas rojas solo importan un día del año. El resto de los 364 o 365 si tiene suerte, solo el Principito acaricia pétalos encarnados. Pero cuando llega el temido día de febrero las calles son invadidas por un ejército de rifles marchitos hechos de sangre y comprados del chino.

Entonces, el Principito se asusta, porque su rosa pasa a ser una flor común en lugar de ser única. Pero lo que él no sabe es que muchas de esas copias son de plástico y que, si ella era única antes para él, no deja de ser especial por muchas otras que haya.

El gran Corte Inglés, encargado de este tipo de malicias, estableció que necesitaban un día para vender todo a aquellos productos que habían cogido polvo por quedarse en los estantes después de las rebajas de enero. Un día y una historia para los sentimentales: ¡un fraile valiente que muere por amor y boom! ya tienes a nueve y tres cuartos del mundo corriendo a comprarle amor a su pareja. Porque lo compran como si fuera algo que tiene etiqueta.

Si estuviera en una estantería y se pudiera elegir si comprarlo o no, muchos mirarían el precio y renunciarían pensando que no se lo pueden permitir. Pero el Amor no se queda tranquilo mientras tú pasas de largo y miras entre los electrodomésticos. El Amor te envuelve de lleno antes de que hayas podido verlo, te coge del pescuezo y te lleva a la caja registradora, aunque te tenga que sacar los céntimos de detrás de las orejas. El Amor es adoptado y te mira con ojos de cachorro cuando te vas a trabajar. El amor lo construyes tú misma cuando llevas esa falda que sabes que te queda de muerte y cuando vas en chándal y te sigues guiñando el ojo en el espejo. El Amor lo recibiste nada más nacer antes de pegar tu primer grito. Ese Amor es imprescindible.

Sin embargo, el amor en minúsculas, del que hablan las canciones y películas, no es necesario. No necesitas tener un beso en tus labios si tienes tu cacao favorito, no necesitas media naranja si te haces un batido de fresa, no necesitas estar siempre con alguien. Se puede estar con alguien y seguir sintiéndose sola por muchos bombones y flores el 14 de febrero. Se puede tener las mejores amigas del mundo entero y disfrutar de una cita en grupo. Se puede regalarles flores a tus padres, que no hay mayor Amor jamás profesado. Porque todo eso sí es Amor, pero ese Amor no vende tanto.

En resumen, puedes tener o no tener, querer o no querer, muchas, pocas o ninguna rosa, pero no tengas envidia, alardees o menosprecies. No compres por comprar cuando puedes demostrar y si lo haces el 13 o el 15 para llevar la contraria, bienvenido al club de los disidentes.

Eso sí, sea quién sea tu rosa, cuídala. Riégala cada día, ponle un biombo para protegerle del viento y ten paciencia si tarda en arreglarse los pétalos. Luego verás lo bella que florece.

Publicado la semana 8. 20/02/2020
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