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José A. Guerrero

Relatos de Lutheia: Naiara

―Están muy calladas últimamente, ¿no crees? ―le preguntó Naiara al dragón que tenía en frente, éste alzó su alargado cuello y miró el cielo estrellado―. Ya no sé por qué me corresponde a mí ser la Mística de Zardevah ―se dejó caer pesadamente sobre el verde césped y permaneció en silencio observando los astros plateados que titilaban en el firmamento con mucha intensidad―. Si no es por ti, Draaxos, verdaderamente me sentiría muy sola, ¿sabes? ―el dragón le asintió con la cabeza y se recostó para seguir durmiendo―. ¿Por qué a mí me tocó ser la heredera? Yo nunca fui demasiado buena en esto de escucharlas, por más que mis hermanas…

―Debe ser porque eres especial, Naiara ―le respondió una voz a la distancia.

Cuando miró hacia su derecha se encontró a ese arkil que conocía desde hace añares, cuando creció de una simple bellota.

―¿Por qué crees eso, Halmun?

―Por empezar porque ninguna de tus hermanas fue capaz de derrotar a los grells como tú lo hiciste en la copa del Árbol de la Vida.

―No hay que cantar victoria antes de tiempo, esos malditos todavía siguen merodeando por la isla esperando la oportunidad de matarnos a todos.

―Aun así fue impresionante cómo las estrellas acudieron a tu llamado y cayeron como una verdadera lluvia astral. Ese tipo de hazañas no se ven todos los días, y por lo que me he enterado de la conversación que tuve con uno de los navegantes de Faudren, los bardos cantan esa batalla como si hubiese sido la derrota del mismísimo Dios Dormido.

―Creo que exageran, además yo solo… ―sus enormes orejas felinas se pusieron en alerta al oír las voces de las estrellas susurrándoles en ecos lejanos.

―¿Qué te han dicho? ―dijo al verla con los ojos muy abiertos mirando el cielo.

―Una profecía…

―Interesante, ¿de qué clase?

―De la peor de todas, si no hacemos algo todo estará perdido.

Publicado la semana 29. 13/07/2020
Etiquetas
Fantasía , En cualquier momento
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Género
Relato
Año
I
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