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Dk García

El espejo

Todos los días antes de irse a trabajar se preguntaba frente al espejo del baño ¿Quién eres? Y todos los días se respondía al instante .
Sin embargo, pasado el día, llegando a su casa vacía, quitándose la ropa, rasurándose, cortándose el cabello, frente al mismo espejo de la mañana de ese mismo día surgía la misma pregunta e insofacto respondía, más no era la misma respuesta y al parecer le resultaba más acertada:
-¿Quién eres? 
- No tengo prisiones ni restricciones, puedo hacer lo que me plazca, pero no tengo ningún plan que cumplir para hacer válida mi "libertad". ¿Libertad?¿ Será que solamente es un espejismo? Pues no poseo ni la voluntad ni el valor para corroborarlo y la verdad, no me causa incertidumbre -decía indiferente con una expresión vacia.
Miedos, ¿Miedo a que? No tengo algo que perder, no consigo atribuirle valor a algo, no tengo antagonistas que me quieran quitar algo y si los tuviera ¿ Qué me podrían quitar? No estoy apegado a algo o alguien, nada es mío , el tiempo ah pasado y  ni siquiera se que significa el ser dañado, dolencias, heridas y esas cosas "negativas" que todos quieren evitar.
¿Amor? No quiero poder, pues de que más va el amor si no de un vaivén de fuerza, conquista y castración. No consigo darle significado al cuerpo de alguien, el valor estético me es tan insípido que me da pereza tratar de contemplarlo y si no fuese así, y el valor estético de algo fuera como dicen, el primer paso para la manifestación del placer, porque escogería un alguien antes que una obra de arte. La apreciación estética no vale la pena, pues  en realidad es tan marcesible que el tiempo. Ahora, sobre el alma, la personalidad, la esencia, ese algo que vislumbra la esperanza de las personas cuando se enamoran. Resulta una burla apreciar algo tan subjetivo, es inalcanzable - y no solo para mí- tratar de conseguir apreciar  algo tan dependiente de situaciones fútiles, es absurdo.

Y así, siguió preguntándose sobre la autonomía, moralidad, ética, familia, prestigio, trascendencia y otras cosas que le parecían igual de absurdas. 

Al día siguiente después de su café, bañarse y vestirse para el trabajo frente al mismo espejo se preguntó lo mismo de todos los días. ¿Quién eres? Y pues, ¿ En una mañana iluminada por el ritmo de la sociedad, qué más se puede responder? Lo que tu quieras - respondió sin titubear.

Publicado la semana 6. 03/02/2020
Etiquetas
Lo que debería ser en la vida , La vida da un respiro, Juego de espejos
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