28
Dk García

Sonrisa sincera

Hace tiempo ya, que solamente está.

Hace tiempo que ya no piensa en el futuro ni en el pasado.

Las manecillas del reloj pasaron a ser simples adornos acompañados de números pegados en la pared, sin ningún sentido, más que el de decorar la sala de estar.

Ya hace varios meses que la vida se ve como un reflejo en el mar; turbia, agitada, incierta y de cierto modo, apacible, relajante y al mismo tiempo insignificante.

El tiempo pasa -se supone, y no hay un cambio que valga la pena.

La gente muere,

nace

crece, o por lo menos eso quieren,

aman,

odian,

lloran,

rien,

abrazan,

golpean,

trabajan,

en fin,

hacen y deshacen un sin fin de “maravillas” con el tiempo, excepto vivir

¿Y la vida?

Putrefacta,

arrugada,

enferma,

senil,

oxidada,

débil.

Casi muerta, lamenta; solloza y ciega goza de una inexorable vista de su reflejo frente a un pedazo de vidrio roto y sucio, y poca cosa se puede decir de cómo su fosa torácica hace los últimos esfuerzos para darle un suspiro decente, esfuerzos -dije, sin éxito.

La vida, clínica ya y cínica un poco, rodeada de bachas cubiertas por moho y de botellas rotas y casi vacías de vinos finos pero con insectos procreando dentro, no se cansa.

Aunque débil y nauseabunda se muestra, aún tiene la esperanza intacta. Intacta, su último tal vez, acto de rebeldía, es ese brillo grosero, fatuo, presumido y descarado el que hace que cada que centren su mirada en ella, con esfuerzo, gire su desgastado cuello hacia ti para compartir la profundidad tan abismal de sus cuencas y con un movimiento que pareciese una tortura, moviendo su mandíbula, milímetro a milímetro con un cuidado inmenso, te devuelva una sonrisa.

Publicado la semana 28. 07/07/2020
Etiquetas
La vida misma , Cuando quieras darte un poquito de esperanza, Buscando esperanzas últimas , La muerte no es el final, La vida da un respiro, optimismo
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
28
Ranking
0 43 0