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En Busca De Sangre - 9

Al bajarse del taxi, Ángela observó su aspecto en el retrovisor. Tenía los largos rulos negros completamente despeinados y unas ojeras profundas y marcadas debajo de los ojos. Mientras caminaba hacia la casa se alisó el pelo con la mano, aunque no tuvo mucho efecto. Tocó la puerta y al rato abrió una mujer con cara de dormida, era joven, linda, de pelo largo, negro y lacio, con ojos grandes e igualmente oscuros, que la miraban extrañados desde el interior de la casa.

- Me llamo Ángela, soy periodista, ¿Usted es?

- Asiri.- Murmuró la muchacha desde la seguridad del interior de su casa.

- Asiri, hola, vengo a preguntarte por su hermano.

- ¿Lo encontraron?.- Interrumpió, triste.

- No sabemos, puede ser ¿Le puedo mostrar una foto?

- Si.- Dijo la joven, claramente desilusionada.

Ángela dirigió su mano al bolsillo de su campera.

- Le aviso que es una imagen un poco… grotesca ¿Segura que la quiere ver?

La mujer se encogió de hombros y asintió con la cabeza. Ángela le tendió la foto y la chica se paralizó, los enormes ojos abiertos en una expresión de pánico, dio vuelta la foto, como queriendo comprender que era.

- Es… él.- Dijo, triste y segura.

Ángela se quedó parada en la puerta, en silencio, pensando que decir.

- ¿Puedo pasar a hacerle unas preguntas?

Asiri se hizo a un lado y cuando Ángela hubo pasado, cerró la puerta. La casa consistía en dos pequeñas habitaciones sin ventanas, la oscuridad solo interrumpida por la tenue luz de unas velas.

- Es oscuro, pero es lo mejor que pudimos conseguir.- Parecía avergonzada.

Ángela sonrió con lástima y se fijó de nuevo en su anfitriona, sus grandes ojos ahogados en tristeza, sus labios temblando ligeramente ante el intento de permanecer rectos.

- ¿Cómo murió?- Pregunto Asiri, con los ojos todavía pegados a la foto de su hermano.

La examinó con cuidado, le pareció que podía responderle francamente.

- Le drenaron la sangre.- La mujer la miró con una extraña mezcla de asombro y miedo.- ¿Sabe quien podría querer matarlo?

Negó con la cabeza.

- No se relacionaba mucho con nadie, éramos solo nosotros dos.-No parecía estar mintiendo, pero no sonaba del todo segura.

- ¿Cómo se dio cuenta que no estaba?

- Vi a la mañana que no había vuelto y me preocupe.- Hizo una pausa, dudando.- Ni bien pude busque un teléfono y llame a la policía.

- ¿A la mañana? ¿Vuelto de dónde?

Asiri se ruborizó, el tono de su piel hacia invisible el tono rojo, pero aun así era una expresión encantadora.

- Él trabajaba a la noche. Le dije siempre que tuviera cuidado, que no se sabe que cosas puede haber.- Carraspeó.- Es peligroso.

“No se sabe lo que puede haber.” Repitió Ángela en su cabeza. “Si se entera como le drenaron la sangre al hermano puede que no vuelva a dormir.”

Publicado la semana 48. 19/12/2020
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