33
Cami Olhasso

La Casa - Guion

Elbita: Mujer, 70 años

 

Fabiana: Mujer, 50 años.

 

Jose Luis: Hombre, 50 años, gordo.

 

Francisco: Hombre, 30 años.

 

Javier: Hombre, 30 años.

 

Manu: Hombre, 30 años.

 

 

 

Escena I

 

La calle afuera de una casa chiquita con una puerta celeste. Elbita viste ropas sencillas. Arrastra un carrito de hacer las compras hasta la puerta. La abre.

 

 

Escena II

 

Casa pequeña. Una mesa de madera simple con tres sillas, un mueble atiborrado de suvenires, un sillón chico con el tapizado gastado. En la esquina un desayunador y una pequeña cocina. A la derecha una puerta celeste. La puerta celeste se abre y entra Elbita arrastrando el carrito de hacer las compras. Lo frena frente a la mesa y comienza a descargar.  Pisadas suenan en el techo. Elbita se interrumpe, mira arriba.

 

ELBITA (despreocupada): Deben ser gatos.

 

Las pisadas se repiten. Elbita sigue descargando el changuito. Las pisadas se vuelven más y más fuertes, se empiezan a escuchar voces muy apagadas. Elbita, con cara de sorprendida, abre la puerta celeste y sale de su casa.

 

 

Escena III

 

Pasillo angosto, oscuro, con una puerta celeste de un lado y una escalera en el fondo que sube. La puerta celeste se abre y lentamente sale Elbita. Cierra la puerta y al darse vuelta pone cara de completo asombro. Se queda dura. Lentamente mira en todas direcciones. Escucha voces, más claras ahora, aunque siguen sin entenderse. Esto la devuelve del trance, mira a la escalera e insegura avanza.

 

 

Escena IV

 

Pasillo igual al anterior, pero en este las escaleras bajan. Las voces son gritos, aunque siguen sin ser claros. Elbita lentamente y con esfuerzo sube las escaleras, camina hacia la puerta, celeste, igual que la suya, y toca despacio. Los gritos continúan. Momentos más tarde vuelve a tocar, esta vez más fuerte. Fabiana, vestida con ropas de entrecasa, abre la puerta con violencia.

 

FABIANA (furiosa): ¿¡Qué!?  (Al ver a Elbita, su expresión se suaviza) Disculpe (suspira) estoy estresada por la mudanza. ¿Qué pasa?

 

Fabiana hace un esfuerzo por sonreír. Elbita mira con cara confundida.

 

JOSÉ LUIS (a los gritos): ¿¡Quién es!?

 

FABIANA (se gira hacia adentro de la casa, recupera la furia, y en el mismo tono): ¡La señora de abajo!

 

JOSÉ LUIS (a los gritos): ¿¡La vieja!? ¿¡Qué quiere!?

 

FABIANA (Se vuelve a Elbita, en tono gentil): Venga. Pase.

 

 

Escena V

 

Una casa chica igual a la de Elbita, pero sin muebles, solo hay cajas por todos lados y una reposera de playa en la que José Luis esta sentado fumando. La puerta se abre y entran Elbita y Fabiana. Elbita contempla la escena en completo silencio, con cara de pánico. Fabiana cierra la puerta.

 

FABIANA (con una sonrisa no enteramente fingida): ¿Té o café?

 

ELBITA (casi inaudible): Café.

 

Fabiana va hacia el desayunador.

 

FABIANA: ¿A qué vino?

 

ELBITA (se acerca al desayunador, tarda un poco en responder, pero finalmente, con voz apenas un poco más alta que antes): Escuché ruidos.

 

FABIANA (pone cara de molesta, pero finge otra sonrisa): Disculpe ¿Le molestaron los gritos? Usted vió como son las mudanzas.

 

ELBITA (más suelta): No… no es eso… es que… no sabía que alguien se había mudado acá arriba.

 

Fabiana mira a Elbita con mucha confusión.

 

ELBITA: … No sabía ni que había un departamento acá arriba.

 

FABIANA (se queda muda, después de un rato): Ehh… Discúlpeme un momento.

 

Fabiana camina hacia donde esta José Luis. Se arrodilla frente a él.

 

FABIANA (susurrando): La señora me dice que no sabía que esta casa tenía dos pisos.

 

JOSÉ LUIS (fracasando en susurrar): Debe estar senil.

 

FABIANA (susurrando): Bajá la voz, bestia. ¿Qué hacemos?

 

JOSÉ LUIS (habla apenas más bajo que antes): Y yo qué se. (pausa por un momento) Veamos que tan mal está.

 

José Luis y Fabiana se acercan a Elbita, ambos con la misma cara de simpatía.

 

JOSÉ LUIS (visiblemente incómodo): Mire, señora…

 

Música fuertísima empieza a sonar. Parece venir de arriba. Se escuchan también pisadas y voces. José Luis y Fabiana se miran entre si sorprendidísimos, aunque no lo están tanto como Elbita. Después de una breve pausa, José Luis y Fabiana corren hacia la puerta. Elbita los sigue a paso lento.

 

 

Escena VI

 

Un pasillo igual a los otros dos, pero este tiene una escalera que baja y una escalera que sube. La puerta celeste se abre y salen Elbita, José Luis y Fabiana. José Luis y Fabiana están sorprendidísimos. Miran a Elbita en busca de respuestas pero ella está más sorprendida que los dos. Suben la escalera.

 

 

Escena VII

 

Pasillo igual al de escena IV. La música suena a todo volumen. Elbita, José Luis y Fabiana suben las escaleras y se dirigen hacia la puerta celeste. José Luis golpea la puerta con furia. El volumen de la música baja considerablemente, apenas si se oye. Francisco, con unos jeans y una camisa de manga corta de colores abre la puerta.

 

FRANCISCO (encantadoramente): Perdonen (sonríe) ¿Los molestamos con la música?

 

Elbita, José Luis y Fabiana se miran entre ellos. José Luis empuja a Francisco y entra a la casa.

 

 

Escena VIII

 

Un departamento igual que el de Elbita. El sillón es más nuevo y en la mesa hay vasos y botellas de alcohol. Manu, con una camiseta de Racing toma cerveza. Javier, con una remera de batique, fuma en el sillón. José Luis entra, seguido por Francisco, Fabiana, y finalmente Elbita.

 

JOSÉ LUIS (gritando): ¡Mirá gorda! ¡Es igual al nuestro!

 

Manu y Javier miran sorprendidos. Francisco se acerca a José Luis y lo agarra por el hombro.

 

FRANCISCO: ¿Cuál es el problema? Si les molesto la música solo pidanló. (sonríe)

 

Fabiana sale en defensa de José Luis.

 

FABIANA: El tema no es ese nene. El tema es que este edificio solo tiene dos pisos.

 

ELBITA (casi inaudible): No, no. Solo uno.

 

Francisco se queda duro. Mira a Manu y Javier. Mira alrededor.

 

FRANCISCO (dudando de lo que dice): Estamos en el tercer piso.

 

JOSÉ LUIS: ¡Por eso!

 

FRANCISCO: ¿Ustedes están bien?

Elbita abre la boca. En ese momento se escuchan montones de pasos a toda velocidad por el techo. Todos miran hacia arriba.

 

MANU: ¿Qué es eso?

 

ELBITA (ya no susurra): El cuarto piso.

 

Todos se quedan en silencio por un momento.

 

JAVIER: ¿No había solo dos pisos?

 

FRANCISCO (enojado): Hay tres.

 

Los ruidos de arriba aumentan en volumen, a las pisadas se les suman gritos agudos. Francisco abre la puerta y sale. Seguido por el resto.

 

 

Escena IX

 

Un pasillo igual al de la escena VI pero con un ascensor frente a la puerta celeste. La puerta se abre y sale Francisco, Seguido por Elbita, Fabiana, José Luis, Manu y Javier. Elbita, Fabiana y José Luis se suben al ascensor. Francisco, Manu y Javier corren por las escaleras.

 

 

Escena X

 

Un pasillo igual al de las escenas IV y VII, pero con ascensor. Se oyen los gritos de niños. Francisco, Manu y Javier llegan corriendo por las escaleras justo cuando la puerta del ascensor se abre y salen Elbita, Fabiana y José Luis. Francisco golpea la puerta con velocidad. Las voces se callan pero nadie responde. Francisco vuelve a golpear. Nada. Francisco, Manu y Javier golpean la puerta a la vez, con manos y pies. Nada.

JOSÉ LUIS: A ver ¿Me dejan?

 

Francisco, Manu y Javier se hacen a un lado. José Luis toma distancia y tira la puerta abajo.

 

 

Escena XI

 

Un departamento igual a los anteriores, pero con juguetes por todos lados. Hay cuatro niños escondidos  detrás de un sillón. La puerta celeste se rompe y José Luis cae a través de ella. Lo siguen Francisco, Manu, Javier, Fabiana y Elbita.

 

FABIANA (entre sorprendida y enternecida): ¿Nenes? ¿Dónde están sus papás?

 

Los niños no responden. La multitud se queda quieta. Múltiples llantos de bebe se oyen. Todos miran hacia arriba.

Publicado la semana 33. 12/09/2020
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Teatro
Año
I
Semana
33
Ranking
0 169 0