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SK

LA HABITACION DE A LADO (TERCERA PARTE)

   De su maleta Gunner sin perder un solo segundo y con un frío recorriendo su cuerpo, cogió su camisa de vestir y se coloco sus mejores pantalones de vestir. por un par de segundos pensó en lo que le dijo el encargado. ¿hace cuánto que esa habitación lleva tiempo desocupada? Se preguntó.

    Acabo de cambiarse. Después de que el reloj de su muñeca diera quince minutos para las ocho.  

  Cuando… las voces del otro lado de la habitación se escucharon otra vez.

---Pero… Dijo Gunner. Sin que acabara de a completar lo que iba a decir. Escucho un aterrador grito.

---No ¡por favor! ---. Dijo la voz. La misma de hace un rato y que estaba del otro lado de la habitación.

---Basta ---. Gritó Gunner golpeando con la palma derecha de su mano la pared de frente donde se oía el grito. --- la estas torturando.

…Señor Gunner …! por favor! Abra la puerta. --- voceo el gerente.

---Liderman haga algo, la están torturando.

---¿Quién? ---. Preguntó el gerente.

---La chica de la habitación doscientos veintitrés. La están torturando.

---Señor Gunner ….

---¡Por favor ¡Liderman! No me diga que no la oye.

---Señor Gunner esa habitación ha sido clausurada por mi antiguo jefe. Tras enterarse de lo que ocurrió ahí. Mucho antes de que se inaugurarán los juegos olímpicos de ese año mil novecientos sesenta y ocho.

---No entiendo a ¿qué? se refiere Linderman ---. Preguntó Gunner.

   Antes de que adquiriera los derechos sobre el hotel. Mi antiguo jefe Antonio Cole me conto una extraña historia de lo que ocurrió en esa habitación, es algo parecido a lo que sucedió a mi amigo Cortázar.

   Recuerdo cuando yo recién habia entrado a trabajar en este mismo hotel, cuando cumplí la mayoría de edad dejé mi pueblo para irme a trabajar en la capital. No me fue difícil adaptarme a la vida taciturna de la ciudad.

   También recuerdo que fue una de esas tantas noches cuando me toco escuchar aquellos aterradores gritos pidiéndome ayuda. Siendo el principio de uno de los tantos eventos que presenciaría.

---Sigo sin entender ---. Exclamó confundido Gunner.

---Pronto lo entenderá Señor Gunner ---. Contestó Liderman prosiguiendo con su historia.

   El hotel estaba pasando por una mala situación, no habia mucho personal. Para atender a toda la gente que venia de todas partes para asistir a los próximos juegos olímpicos de ese verano de mil novecientos sesenta y ocho; las movilizaciones estudiantiles cada vez eran frecuentes, la ultima vez que vinieron por la calzada el ejercito arremetió contra ellos.

   El cuarto doscientos veintitrés fue ocupado por el grupo batallón Olimpia, el señor Cole nunca imaginó para que lo utilizarían.

   Nos enteramos de que lo habían usado para secuestrar a una pareja de estudiantes, quienes se divirtieron torturándolos hasta quitarles la vida. Fueron muchos de nuestros clientes que pasaron una noche en esa habitación; pero ninguno duró durmiendo en esa habitación. Pasando la mayoría en vela en el pasillo del hotel, con las cobijas y las almohadas en el alfombrado suelo.

   Los dos oficiales que colaboraron en el batallón Olimpia habían enloquecido, la escena fue grotesca. Delante de nuestros ojos habia una escena sacada del mismo infierno. Una de nuestras mucamas sufrió un ataque de ansiedad al contemplar los restos de sangre regadas en las paredes y en todo el suelo. hallamos los cuerpos de esos par de jovenes desnudos, con marcas de quemaduras. A los dos les habían arrancado la cabeza de su cuello y sus extremidades superiores se las habian separado con alguna arma de bastante filo. !oh dios! con solo recordarlo me aterra.           

Publicado la semana 43. 01/11/2020
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