40
SK

UNA LUZ AL FINAL DE LAS ESCALERAS (CUARTA PARTE)

   Luisa se acerco hacia la cama donde se hallaba su hija. Saco un fosforo de la cajetilla el cual logro encender el quinque que estaba colgado en el clavo del lado derecho de la habitación.

---Mami ---. Dijo Marie ---. Hace mucho frío.

---Cobíjate hija ---. Ordenó Luisa. --- saldremos muy pronto de aquí.

---señora ¿está usted bien? ---. Preguntó Cuquita.

…yo sí, pero… mi hija se encuentra enferma.

---¡el doctor está aquí señora! ---. Dijo la viuda de Don Maximiliano.

--- Hacerlo pasar ---. Indicó Luisa.

---Mami mami … repetía Marie.

   Segundos más adelante Pánfilo y el joven cochero abrieron la puerta de la habitación, soltándose un aire congelado que venía hacía dentro. Simón entre sus brazos cogió a la pequeña Marie mientras el mudo sirviente ayudaba a Doña Luisa a salir.  

   Las dos mujeres fueron atendidas por el doctor quien habia sido avisado hace quince minutos por otra servidumbre que trabaja en el mesón. Luisa y Marie fueron trasladadas hacia una de las habitaciones de abajo.

---Fue una suerte que Pánfilo y su cochero la sacaran de ahí ---. Dijo el viejo doctor a la viuda de Don Maximiliano.

…Y la niña doctor? ---. Preguntó.

---Ella esta bien ---. Contestó el viejo matasanos. --- solo necesita comer algo y descansar… ¡Dolores! ¿podría decirme que fue lo que ocurrió en esa habitación? …y ¿por qué hace tanto frío?

…Ibarra no me obligara a contárselo. ---musitó enojada Dolores de Maximiliano.

   Dolores de Maximiliano es el nombre de la dueña que hace más de un año habia heredado el mesón. Que su difunto esposo el general Maximiliano habia construido tiempo atrás, antes de que fuera apresado y fusilado por el ejército liberal encabezado por el ejército conservador.

---Dolores …necesito saber que ocurrió en esa habitación.

…Ibarra no insista ¡por favor!

…Dolores…es mi deber como médico saberlo.   

---Está bien, pero hablemos en mi despacho. Solo usted y yo.

---Muy bien ---. Asentó el doctor.

---Cuquita… ¿dónde está mi mamá? ---. Preguntó Marie con voz entre cortada.

…Su mamá está en otra habitación. Joven Marie.

--¿Quién es la que esta debajo de las escaleras?

…A que se refiere ama Marie.

---¡No me digas! que crees en fantasmas Dolores.

---Esa es la verdad Ibarra.

---Soy hombre de ciencia Dolores. No quieras tomarme el pelo.

---Antes de que mi esposo construyera este lugar. Sí …en este mismo lugar vivía una pareja de esposos, que hace muchísimo tiempo perdió a su niña. Durante una epidemia de colera. Su cuerpo fue enterrado debajo de esta propiedad, pero su espíritu o su alma sigue vagando en esta tierra. Vagando en el mundo de los vivos.

…Me cuesta mucho creerlo ¡Dolores! ---. Musito el doctor Ibarra. --- porque quería llevarse a la hija de Doña Luisa.

---Por su alma ---. Manifestó Dolores.

   Si eso es cierto. Será mejor que la señorita Luisa y su hija se vayan cuanto antes de aquí.

---Este lugar ha estado abandonado por mucho tiempo. Todas las hijas de los a acaudalados hombres que han pasado la noche en este mesón. Han muerto…

---¡Muerto! ---. Repitió el doctor Ibarra.

---Todas antes de morir vieron esa luz que esta al final de las escaleras.                     

 

Publicado la semana 40. 04/10/2020
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
40
Ranking
0 13 0