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UN MUÑECO DE MADERA LLAMADO GEORGIE

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   No sé si escribir esto ayude a liberarme de toda la carga que pesa sobre mi conciencia. No espero que me comprendan, ni tampoco busco llamar su atención ni mucho menos justificarme por lo que voy a narrarles. ¡perdonadme! Si soy algo explicito.

   Como en todas las historias. Todo inicio cuando mi papá me regalo un ventrílocuo de madera durante mi cumpleaños número ocho al que llame Georgie.  Un muñeco de madera que mi padre consiguió en una tienda de antigüedades que está a unas cuantas calles del centro histórico. Se lo había comprado a un importante proveedor suyo. A un raro viejecillo que tiene como mascota a un enorme pastor belga.

   Mi regalo causó algo de asombro y terror en los demás niños quienes corrieron asustados, resguardándose detrás de sus padres. Mi papá tal vez creyó que sería un buen regalo que tuviera a alguien con quien pasara la mayor parte de mi infancia o …toda mi vida.

   Georgie…Georgie…Georgie era la única palabra que todos los días pronunciaba mi boca. No había un solo minuto ni un solo espacio de la casa que no hablara de Georgie.

   Más que un muñeco fue un amigo, al decir fue el único. Mientras los niños jugaban con otros niños allá por el parque. Yo me la pasaba horas encerrado en mi cuarto jugando con Georgie.

   Es muy divertido verle su alegre e inanimada carita, a veces reflejaba una expresión de maldad el cual podía disimular muy bien detrás de esa larga y cínica sonrisa. Nunca llegue a comprender como es que mi mamá y mi hermanita Marely le tenían tanto miedo.

   Georgie es la encarnación de madera entre una rara mezcla de bufón y pinocho. Su gorro combina muy bien con su puntiaguda cabeza y con sus atuendos morados de su traje. Las cuales están hechas de una tela muy fina parecida a la seda. Sus botones me parecieran que están hechas de plata a igual que los cascabeles que le colgaba encima de su chistoso gorro. 

   Fue durante las vacaciones de julio cuando sucedió a lo que comúnmente los adultos llaman accidente. Ocurrió una tarde del jueves. Nos encontrabamos Georgie y yo jugando dentro de los toboganes de colores que estaban a un metro y medio de las resbaladillas. Cuando un grupo de cinco o seis niños liderados por un niño un año mayor que yo, que correspondía al nombre de Samuel. Llego. Comenzando a molestarnos.

   El y el grupillo que lo acompañaban empezaron a darle fuertes patadas que iban directo a la cara de Georgie. Como si fuese una pelota.

---Patéenlo, Patéenlo ---. Gritaba Samuel a los demás niños.

   Me quite de encima al niño de la playera verde con la imagen de Lucky Charms. Quien no dejaba de apresarme por detrás con sus gordos brazos. Hasta tal punto de asfixiarme. Dándole un duro golpe con mi nuca en su gorda cabeza. Cogí un grueso palo de pirul que se encontraba tirado debajo de un viejo subibaja. Escuche por primera vez la voz de Georgie ordenándome que los golpeara. Y así lo hice.

   Al mayor pude romperle la nariz, a un par chicos les avente arena en los ojos, al gordo lo golpe tan duro en la boca del estómago. Que lo deje por un buen rato sin aire. El ultimo se echó a correr al verme caminar hacia él. Recogí a Georgie del arenoso suelo y me fui tranquilo a mi casa.

   Mis padres se enteraron del accidente de esa tarde de ayer, a la mañana siguiente. Me castigaron un mes sin ver televisión; y desde luego me llevaron con una especialista a la que solo asistí un día. Sin embargo, fue suficiente como para apreciar su cara pálida para darme entender que algo no anda bien conmigo.

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   Cuando cumplí la mayoría de edad, al fin pude darme cuenta de lo que realmente estaba pasando conmigo. Es muy difícil explicarles. Pero yo sé que ustedes que están leyendo esto se darán cuenta de lo que estoy hablando.

   Durante ese incidente la voz de Georgie se hacía más presente en mi vida. Pude oírlo quejándose lo que le hice a aquellos cinco niños quienes lo estaban pateando sin ninguna piedad. Diciéndome que debía haberlos matado.

   Exaltado por su comentario le suplique que me dejara tranquilo. Su voz es tan empalagosa que llegue aventarlo contra la pared de mi cuarto. No tenía intenciones de seguirlo escuchando. 

---Callate, cállate ---. Repetía una y otra vez. No soportaba que me molestara pidiéndome mil veces que los matara.

   Deje de escucharlo el resto de esa tarde después de que mi pequeña hermana Marely tuviera un ligero accidente con la lavadora de mi madre. Cuando le pidió que fuera a recoger un mandil de cocina que había olvidado meter en su cesto de ropa.

   La hélice de la maquina estaba a punto de apresarle su brazo izquierdo. afortunadamente la lavadora solo la tomó por la manga de su playera de snoopy, soltándola acabo de un par de segundos.  

   El segundo incidente ocurrió a la tercera semana acabo de que regresáramos de clases. Cuando nos encontrabamos todos en el patio de la escuela haciendo las acostumbradas lagartijas que la profesora Doroty también conocida como miss Doty pidió que hiciéramos antes de salir al recreo.

   Mientras nos hallábamos afuera de alguna manera alguien se coló a nuestro salón que estaba en la parte superior de la escuela. Y asesino a la mascota favorita de la señorita Doty. Al señor Pickly. Una tortuga que había estado por tres generaciones seguidas.

---¡Qué asco! ---. Exclamaron algunos de mis otros compañeros al descubrir los restos verdosos regados en el piso. Alado estaba el martillo que seguramente uso el asesino para acabar con la vida de la tortuga.

   Alicia Estuder acabo vomitado la gelatina de rompope que habia desayunado esa misma mañana. Al contemplar los pedazos de caparazón debajo de sus pies.

---¿Quién habia sido capaz de cometer semejante atrocidad? ---. Era lo que se preguntaban los demás profesores cuando tocaban el tema de conversación. Por su parte la señorita Doty había estado sentada por más de tres horas encerrada en el baño de profesores. Lamentándose por la muerte de su mascota.

   El martillo que se usó como arma homicida resulto ser el martillo que una semana atrás le habían robado a nuestro viejo conserje; originándose una loca pero acertada teoría de quien mató a la mascota de la profesora Doty. Y es que ese alguien probablemente debía ser algún otro que estudiara en esta misma escuela. Al final nunca atraparon al responsable ni mucho menos hubo una respuesta que explicara que fue lo que lo motivo hacerlo.

   La segunda semana del siguiente mes otro accidente ocurrió dentro de las inmediaciones de la escuela. Seguido de que la profesora Marisa Sanders dejara a su joven chalan de veintidós años en el taller de carpintería. Solo y con la radio encendida sintonizando la estación XEKW. Todos estábamos en nuestras respectivas aulas hasta que se oyeron unos gritos que debían ser del joven pasante.

   Tres de los profesores salieron de sus respectivas clases para cerciorarse de lo que estaba ocurriendo. Su sorpresa fue mayor al descubrir en el interior del taller. El cuerpo inconsciente del joven chalan tirado en un gran charco de sangre debajo de su cabeza.  A su costado izquierdo se hallaba un uno de los bates de madera que la profesora Sanders habia hecho para el equipo escolar de beisbol.   

   El joven fue trasladado inmediatamente al hospital de Madin. Llevándoselo un grupo de paramédicos, quienes intentaban controlarle la hemorragia. Reconozco que me impresione al ver la sábana blanca con la enorme mancha de sangre cinco minutos de salir del baño.

   Se doblo la vigilancia adentro pensando que con eso acabaría con el problema de la inseguridad que existía en la escuela. Resultando en vano. A los tres días de lo acometido volvió a ocurrir otro accidente. Esta vez le tocó a una joven compañera quien iba cursando el sexto grado. Al parecer el mismo quien mató a la mascota de la señorita Doty. También ataco a esa joven de tan solo doce años. Hallándola la misma profesora tirada y con la frente empapada de sangre. Se acrecentó su horror al ver el hilillo de sangre escurrir por la orilla del baño que debía ser de la joven que correspondía al nombre de Tara Zabala. Siendo traslada también al mismo hospital que aquel joven de veintidós años.

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   Las autoridades escolares clausuraron la escuela durante una semana. Hasta esclarecer los accidentes que han estado ocurriendo. Fue una suerte de que los periódicos no se enteraran de la noticia. Pues solo se encargaría de generar pánico. En los demás estudiantes si se llegase a saber que en el interior de la escuela hay un posible… psicópata.    

   Como me gustaría que esta historia acabara contando que nuestras autoridades al fin atraparon al agresor. Pero no fue así.

   Porque a una semana se cometió un asesinato que involucra a una niña de apenas seis años de edad. Su pequeño cuerpo fue hallado tirada a unos escasos metros del viejo maderero. Escondida detrás de unas viejas tarimas de madera. La gente se sorprendió ante la noticia y acusaban al viejo Chava que era el jefe encargado del maderero al que hace no mucho habia sido acusado de pedofilia. 

   El hombre habia sido arrestado sin embargo salió al tercer día esto a que las autoridades no encontraron las pruebas suficientes para encarcelarlo. Sonia Cuandon que era el nombre de la pequeña. Murió ahogada por un pedazo de pañuelo que alguien le habia introducido en su garganta. Hasta ahogarla.

   Las autoridades no encontraron al responsable ni mucho menos a un sospechoso. Solo encontraron pequeñas astillas de madera en su azulada chaqueta y en sus pequeños y desgastados Levi Strauss que debieron habérsele encajado, cuando escondieron su cuerpo detrás de las tarimas.

   Seguramente el que esta leyendo esto se preguntara que tiene que ver con mi muñeco de madera. Me temó que mucho. Él fue quien robo el martillo del viejo conserje, el mismo que utilizó para acabar con la vida del señor Pickly. También fue el responsable de lo cometido con el joven pasante de la profesora Sanders al coger uno de los bates de madera. Que estaba guardando en el estante de metal. Golpeándolo detrás de la nuca. Aprovechando de que no se daría cuenta al tener la radio encendida. También atento contra esa chica de sexto grado siguiéndola en el baño hasta estallarle su cabeza contra el inodoro.  

   Hable con mis padres acerca de los hechos ocurridos en la sesenta y cuatro que es nombre de la institución. Y como Georgie estaba involucrado. Desde luego no me creyeron, pensaron que me habia vuelto loco o peor aún. Mi madre volvió a sugerirle a mi padre que me llevara una vez más con la psicóloga. Oponiéndose desde un principio mi papá, pero acabó cediendo ante los reproches de mi madre.

 

Publicado la semana 31. 31/07/2020
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