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Agonista

Cartas de Jon

20 de mayo

Querido amigo,

Sé que hace sólo dos semanas te envié un manuscrito, pero he terminado otro, y no espero que hayas hecho ya tus anotaciones al primero; al que pienso cambiarle el título a El hombre que se robó el mañana, ¿qué te parece? De cualquier manera, te enviaré este otro manuscrito y esperaré ansioso tu respuesta. Debo decirte que no tengo un nombre aún para este, pero espero que se me ocurra algo pronto, tengo que aprovechar que finalmente he superado mi bloqueo. Temo que pueda volver para encerrarme nuevamente en esa oscura habitación donde sólo vive la soledad y donde las ideas van a morir. De cualquier manera, espero tus anotaciones sobre estos dos manuscritos, y lamentó mucho no haber respondido las cartas que me enviaste.

Puedes confiar que me encuentro bien, no diré calmado pues estoy viviendo en una gran lluvia de ideas que estoy intentando aprovechar. Estoy durmiendo lo suficiente, y Ellie se asegura de recordarme que debo comer. En estos momentos está trabajando en un cuadro impresionista, parece que de tanto hablarle sobre Monet, Andrés de Santa María, Seurat, Beatriz Gómez y tantos otros la llevé a probar otro estilo. Parece un paisaje que Van Gogh pintaría, con una paleta de colores que me recuerda a un Afrémov en unas pequeñas partes y, sin embargo, puedes ver el estilo de Ellie sobresalir como si cada pincelada fuese una palabra que le dedica al lienzo. Es como si las obras de tantos impresionistas viviesen dentro de este cuadro construido por ella para exponer su alma, es su museo hecho pintura.

De cualquier manera, espero que disfrutes la lectura y qué en tus días brille el Sol.

Con cariño,

Jon.

 

23 de mayo

Querido amigo,

Una idea me ha sobrevenido de manera tan súbita que tan sólo el mismísimo Dios pudo habérmela dado. Creo que es la quintaesencia de una obra maestra. Mi obra maestra. No debes preocuparte, sé lo que te había dicho que sucedería cuando la escribiese, pero en estos momentos estoy seguro de que podré encontrar otros oficios en los cuales entretener mi mente. Ahora debo empezar a escribir, pero quería que supieras que finalmente el Sol brilla en esta empresa que pensaba inalcanzable. Espero que también brille en tus días.

Con cariño,

Jon.

P. S. puedes tomarte todo el tiempo que necesites con aquellos manuscritos; creo que al segundo le titulare La noche más larga.

 

30 de mayo

Querido amigo,

He llenado dos libretas con esta idea, pero apenas he empezado a desarrollarla. En las noches siento que me pongo a hablar con el protagonista, pero es bastante reservado, sólo he podido aprender que disfruta pintando y dibujando, además suele escribir largas cartas, me imagino que en ellas plasma su ser, imaginar porque no he tenido el privilegio de leerlas, pero cuánto deseo que me escriba una a mí. Creo que de pequeño le molestaban, pienso que por el mismo motivo que a ti, ¡sus ojos son como los tuyos! Pero en lugar de colores completos, uno de sus iris es azul con manchas cobrizas, y el otro es verde con azul, aunque los colores se ven apagados su mirada tiene tanta vida que es sobrecogedor. Intenté describirle todo esto a Ellie, pero me dijo que sonaban tristes como los míos. Lo cual me ha hecho cuestionarme qué es lo que ha vivido este pobre hombre, para que sus ojos carguen su dolor de tal manera. Estoy seguro de que mi sufrimiento no es comparable al de él, sus demonios son seguramente tan violentos como los de mi padre y sus noches tan tristes como las de mi madre. Pero definitivamente sus días han sido tan tormentosos como los de mi juventud.

Hablando de Ellie, no sé qué hacer, estuve trabajando tanto que se me pasó nuestro aniversario. No se enojó, pero eso sólo lo hace peor, siento que está decepcionada y no sé cómo compensarla. Sólo se me ha ocurrido que cuando consiga darle vida a mi idea, será dedicada a ella como mi primer libro, un uróboros simbólico; dedicarle mi principio y mi final. De cualquier manera, qué el Sol brille en tus días.

Con cariño,

Jon.

P. D. ¡casi lo olvido! Ellie ha terminado el cuadro. Su descripción de lo que intentó capturar fue tan bella que sólo pude llorar. Es una ciudad de noche, que, no recuerdo sus palabras exactas, tiene "tonos de un azul náutico triunfante en el cielo que, aunque va tornándose más oscuro con pinceladas de índigo, cobalto y Oxford, aún tiene la ligera pero clara presencia de tonos más vivos como Francia, bondi y celeste. Acompañando hay amarillos, naranjas, rosados y sólo unas notas de mármol, para las constelaciones. La ciudad está iluminada por farolas que arden con tonos más fuertes que los de las estrellas, con un suave toque de un naranja más vivo. Detalles verdes en los edificios, con colores más marcados en una parte pues están en un festival. Finalmente, una muchacha que camina segura y sola, libre finalmente de todos sus males, pero con un corazón roto, pues deja atrás todo lo que conoce y aquellos a los que ama. Se dirige al puerto donde la espera un ferry que la llevará a su nueva vida." Espero que algún día puedas verlo, es magnífico.

 

17 de junio

Querido amigo,

Ellie enfermó. Pensé que había sido súbito. Pero ella ya sabía. Me lo confesó en su lecho. Ahora sólo me queda el cuadro que te intenté describir en mi última carta.

Quisiera destruir todo, prenderle fuego a esta casa y despedazar cada hoja que me robó del tiempo que pude haber aprovechado con ella. Esa noche sostuve su mano por lo que se sintió como una eternidad. Parecía que el Sol no fuese a salir nunca más.

Hace 2 días me decidí a recoger la correspondencia, pero apenas hoy tuve suficiente coraje para tomar la pluma. No he leído tus cartas, pero por la cantidad que me has enviado supongo que ya sabes todo esto. No tienes que preocuparte. Quiero pensar que ese cuadro era su despedida. Espero que yo me encuentre entre los que dejaba atrás a pesar de amarlos y espero que en su nueva vida sea feliz. Tengo que creer que está en un lugar mejor, es mi único conforte. Es mi esperanza pensar que se unió a la constelación de aquellos que he amado. Aún lamento haber olvidado nuestro aniversario, de haber sabido que era el último... Perdón, guardaré mis pesares para mí mismo. 

Aún no he decidido qué hacer. Había escrito varias libretas más pero no he revisado todavía las primeras. Temo que al terminar aquí me dirija a mis ideas y no pueda escribir, por eso fue tan difícil tomar la pluma para escribirte, pero quería decirte que no extrañaba la soledad. Espero que el Sol todavía brille en tus días.

Con cariño,

Jon.

 

10 de agosto

Querido amigo,

He terminado. Max, así se llamaba el protagonista, me dejó escribirlo. Me acompaño día y noche hasta hace poco, fue un hombre muy interesante y atormentado. El cual sólo podía hablar a través de sus pinturas, pero nunca apreciaron sus creaciones. La gente solía simplemente pasar la vista, no se detenía para ver lo que había plasmado en ellas; no sólo la belleza del mundo, sino también el dolor de su ser. Le ignoraban pues pensaban que sólo era un borracho, pero era un buen hombre, solía hacer cosas para que los demás se alegraran. Regalaba flores a las personas que pasaban por la plaza, regalaba poemas a parejas de enamorados, solía compartir con quienes vivían en la calle, y siempre estaba haciendo bromas en un intento por hacer reír a la gente. Un amigo suyo le mantenía, y le quedaba poco dinero para su arte, pero aun así utilizaba lo que le sobraba para sus obras de felicidad. Sin embargo, sí es cierto que una parte de su dinero se iba en la bebida, pero bebía para ahogar su dolor. El mismo que usó como combustible para pintar desde que tenía 19 años, cuando enterró a su madre, hasta los 27 años. El doctor le había recetado morfina después de haber resultado bastante herido cuando decidió defender a un muchacho que estaba siendo apaleado por su padre, probablemente había bebido esa noche. Aunque nunca me escribió una carta, tenía la esperanza de que me dejaría una nota en una situación como esa. De una sentada, en una noche particularmente bella, se tomó toda la morfina que debía durarle un mes más.

Eso fue hace tres noches y desde entonces la soledad se ha apoderado nuevamente de esta casa. El manuscrito irá acompañado de esta carta. Quisiera pedirte que por favor publiques los tres libros en los meses venideros. Ojalá que el Sol todavía brille en tus días.

Con cariño,

Jon.

 

13 de noviembre

Querido amigo,

Sé que he tardado más de lo esperado para escribirte, tengo mis motivos. Antes de nada, pone una sonrisa en mi rostro los sentimientos que mis manuscritos seguramente despertarían en ti; el último ha de titularse Caminando hasta las estrellas. Ahora, aunque mi estadía fue realmente placentera, al final hay que volver a la realidad. Decidí ordenar las cosas de Ellie, porque pensé que estaba listo. Encontré entre sus instrumentos para pintar unos frascos de medicina. No sólo sabía que estaba enferma, sino que llevaba así más tiempo del que me podría haber imaginado.

Decidí hablar con el médico y, no sólo la había estado tratando, también le había dado morfina para ayudarla a controlar el dolor… no me había cuenta de que estuviese sufriendo. Tuvo que darle un suministro para tres meses antes de irse de viaje. Eso fue poco más de dos meses antes de que muriera. Pero todos los frascos de morfina estaban vacíos. Pensé que mi vida volvería a la normalidad, pero ya no creo que sea así. Sin embargo, he decidido escribir de nuevo. Cuando haya terminado me aseguraré de escribirte. Espero que el Sol brille en tus días.

Con cariño, 

Jon.

 

14 de noviembre

Querido amigo,

En ocasiones me pierdo en mi cabeza, pero hoy no creo que sea así. Verás, he tenido que llorar a todos los que he amado cuando el destino se me los quitó, y luego, pude escribir en su memoria. Cuando hasta Dios me había abandonado, tomé una pluma y escribí hasta redimirme. Ahora, tengo que escribir lo más importante en mi vida, y las palabras no son suficientes. Sé que el mañana se acerca y es el día en que publican Caminando hasta las estrellas. Pero he decidido que es el mejor momento, para hacerlo realmente mi día, porque ahora me doy cuenta de cuál fue mi verdadera obra maestra.  Es una lástima que mis momentos más cuerdos sólo sirvan para recordarme que no estoy cuerdo, y que mi mayor delirio fue pensar que había alguien a quien escribirle.

No sé si me podrás leer, pero quiero que sepas que mi trabajo está terminado, ahora, me uniré a ustedes en las estrellas

Con cariño,

Jon.

Publicado la semana 49. 13/12/2020
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