06
Victoriano Pedernera

¿Mi alter ego o yo al borde de la locura?

El tiempo apremia, los cincuenta y dos esperan el próximo relato.

Victoriano se ha tomado unos días de descanso, y las musas no están de buenas conmigo.

En mi mente, alguien (¿mi alter ego?)musita palabras que no llego a comprender.

Trato de concentrarme,a la espera de alguna idea, de alguna musa que se apiade de mi.

Fijo la mirada en la blanca pared;un fantasma,como la hoja que quiero llenar de palabras.

Prorrumpen en mi mente,una, dos, diez,mil voces. Todas quieren que escriba lo que ellas me dicen.

No puedo distinguir a ninguna con claridad.

Rondan en mi cerebro mil poemas,mil escritos,mil ideas, que no puedo plasmar en la hoja.

Quisiera ser un octópodo. Y así escribir todo lo me dictan las voces; mi imaginación.

Les pido por favor que se detengan, que no me torturen más.

Por Dios, me estalla la cabeza. Se me llena de imágenes, tantas, que abarrotan mis ojos y no me dejan ver.

Sujeto firmemente la birome, entre mis dedos.

Siento un dolor insoportable en los omóplatos, que se extiende hasta la cintura.

Las costillas se desprenden de la columna vertebral.

La espalda se abre y sale un inmenso ser; monstruo;adefesio.(¿Mi alter ego?)

Tiene mil caras,mil formas. Todas incongruentes, entre si.

Entre tanto dolor y vorágine veo una luz,una idea.

-En tu mustia entrepierna,reviven mis labios,retoza mi lengua,se deleita mi paladar.

El sonido de tus gemidos embriaga de placer mis oidos.- De nuevo la oscuridad, la desesperación.

Mis ropas se empapan, no es sudor,no es sangre;es tinta que se esfuma y no puedo transformar en palabras.

Los ojos desorbitados,ejectados contra la pared. Dos inmensas manchas que van formando figuras.

Veo al niño que fui, envuelto en lagrimas,esperando el amor de la madre que nunca tuvo.

Veo el momento en el que un maldito pino,aplasta los pensamientos de mi padre, arrebatándole la vida.

Veo a Dios y al Diablo, estrechándose las manos. Sonrien cínicamente.-(¿Mi alter ego?)-

Quiero escribir tan deprisa que siento como los músculos, los tendones se van tensando hasta romperse.

Las falanges en carne viva. Arden, duelen,se van petrificando.

El inmenso monstruo,formado de letras y tinta negra,despide de sus ojos signos ortográficos, que se incrustan en mi cuerpo.

Él se pasea por la habitación vanagloriandose por la autoría de escritos, que ahora dudo si fueron creados por él o por mi.-(¿Mi alter ego?)- Mientras la vanidad me sonríe seductoramente.

Él sigue susurrando quinientos títulos más, que descansan en un cajón esperando ver la luz.

No comprende que eso es su pasado.

Yo necesito escribir mi futuro.

Ya no quiero oírlo más.

Quiero eliminar a ese ser y darle vida a Victoriano.

  3/2/2019

Publicado la semana 6. 04/02/2019
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Género
No ficción
Año
I
Semana
06
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