09
Sr. Pomodoro

Mannequin challenge

Cuando Maroto terminó, dejó la guitarra apoyada en la pared y se quedó mirando a su público.  Un silencio envolvía el hall de vending de la Planta Semisótano. Parecía que estaban grabando un Mannequin challenge porque la cara de Margarita era para verla. Quieta como un mimo de la Puerta del Sol, miraba a Maroto con cara de no creerse lo que había escuchado. Después de tantos años en esa empresa y conociendo al siempre distinguido y elegante Presidente descubres que se ponía, junto a Antonio alias Pomodoro, como Las Grecas. ¡Que coño! ¡Eran Las Grecas de Las Grecas! Era como ver a Mark Renton y Spud con las caras de Maroto y Pomodoro  corriendo por la Gran vía mientras suena Lust for life de Iggy Pop. O  como Jordan Belfort y Donnie Azoff esnifando cocaína y tirando personas de talla baja contra una diana en El lobo de Wall Street… lo del trenecito sí que no quería imaginárselo… ¡Argh, lo hizo!

- Maroto…estoy que no…a ver… ¿esto es en serio?

- Como te lo cuento y lo peor de todo es que aquí el Lolo Flores no se acuerda de nada.

- …¿eh? ¿están hablando de mí? – dijo Pomodoro – Perdóneme la indiscreción caballero, pero me pareció una canción protesta preciosa, no me imaginaba que alguien trajeado y con cara de besugo pudiera cantar así… ¿es suya?

- Yo a este tío lo mato…

Margarita tuvo que detenerle para que no le ahogara y le sujetó las manos mientras le hablaba en alto.

- ¡Para ya, Maroto! ¡la maldita testosterona que  destripa este mundo te está devorando!

- ¡Déjame aunque sea darle una hostia sin querer, Margarita!     

- ¡Que no hombre, queeee no! ¡Que el anarcocapitalismo no puede fustigar al proletariado!

Forcejeando los dos y sujetándose las manos como unos bailarines de bachata, Maroto consiguió alargar la mano cómo pudo y le agarró a Pomodoro la nariz. Este se retorció de dolor y gritó.

- ¡ayayayayayayay! ¡sueltameeee! ¡argh! ¡Coño Mariano, suéltame!

Otro momento Mannequin challenge…

- ¡Joder! ¡que me ha reconocido! – gritó Maroto

…y continúa el forcejeo…

 - ¡donde está mi Giacometti, cabrón! ¡Que me van a matar por tu culpa!

- ¡argh! ¡suelta suelta suelta! ¡no recuerdo nada!

- ¡Suéltale la nariz so machirulo! – gritó Margarita

En ese momento Pomodoro se da cuenta de algo.

- ¡Parad un momento! ¡Parad! ¡Me acabo de dar cuenta de algo!

Maroto y Margarita paran como pueden. Maroto sigue sujetando la nariz de Pomodoro.

- ¡Mi avestruz! ¿Dónde está?

- ¿ves? ¿me entiendes? ¿de verdad no crees que necesita una hostia? – le dijo Maroto a Margarita con intención de continuar.

- ¡De verdad lo os digo, parad! ¡necesito mi avestruz!

- ¿Y para qué la quieres ahora?

- La necesito para escribir mi memoria.

Publicado la semana 9. 01/03/2019
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