04
Sr. Pomodoro

Es, o mejor dicho, era

La imagen mental que tenía Maroto de Pomodoro no se parecía mucho al ejemplar en bata que tenía enfrente. Si hubiera un tercer personaje en el coche de Raoul Duke y su abogado en la película Miedo y asco en las Vegas,  sería justo éste mendrugo que tenía delante de su cara.

No podía parar de mirarle de arriba a abajo, alucinando de cómo la vida era tan graciosa y retorcida incluso en situaciones como ésta.

Mientras tanto, Margarita no paraba de contarle a Pomodoro todos los derechos que tenía, la cantidad de denuncias que podía colocarle a Maroto y de cómo él era un ejemplo de la opresión del capitalismo más machirulo contra el derecho del proletariado. Pomodoro miraba atentamente a Margarita… por decir que la miraba, escucharla era más improbable todavía. Al acercarse el Señor Maroto, Pomodoro le miró con cara de extrañeza. Maroto no  se lo podía creer.

- Si me dicen que te voy a encontrar aquí en mi empresa  vestido como Carmen de Mairena después de gastarme miles de euros en buscarte por todo el mundo, no me lo creería.

- …¿Eh? ¿el qué?

Margarita le miró ensimismada, no sabía a qué se estaba refiriendo pero Maroto estaba muy seguro de lo que decía.

- Eres tú, pedazo de cabrón.

- ¿quién? ¿yo? Oiga señor no le permito qu...

- ¡No me permites mis cojones. Dime dónde está!

- ¿yo? ¿Quién?¿donde el qué?

- ¡Que me digas dónde lo has escondido!

Pomodoro se levantó y se tapó con la bata, se sentía invadido en su intimidad y aparte, tenía algo de frío en las piernas.

- Oiga señor, me parece que se está confundiendo de escritor en bata, a lo mej...

- ¡Que me digas que hiciste con él, cojones! - Maroto se levantó también.

Margarita estaba que no sabía ni que decir. Claramente era el ejemplo claro de la típica pelea heteropatriarcal. No había visto nunca a Maroto levantar la voz, ni decir palabrota alguna. Maroto es de los que dice “gaznápiro” o “muérgano” cuando debate con alguien y quiere insultarle. Palabras que más que cabrear lo que hacen es extrañar y hacer pensar si es un insulto, un piropo o que Maroto es disléxico.

- ¿Pero qué estás diciendo, Maroto? ¡A ver si el que se ha dado las hostias rodando por las escaleras has sido tú! ¡Estoy del heteropatriarcado hasta la peineta!

- ¿¡Pero que tiene que ver ésto con eso, joder Margarita?! ¡Que a este hombre le conozco yo desde hace mucho tiempo, mujer! que aquí la lagarterana pasada de fecha se llama Antonio y es, o mejor dicho era, amigo mío desde los 4 años.

Esto último ya descolocó completamente tanto a Margarita como a Pomodoro.

- ¡Ah!...¿Qué?... ¿Que le conoces? - dijo Margarita

- ¡Ah!...¿Qué?... ¿Que me conoces? - dijo Pomodoro

- Sí, le conozco y sí, te conozco… demasiado diría yo… te he buscado durante muchos años porque tienes algo que me pertenece... y por eso te lo pregunto de nuevo… Antonio… dónde… cojones…  metiste… mi… Giacometti.

Publicado la semana 4. 26/01/2019
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