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Omduart

Un universo compartiéndose XXXI

Manifiesto editorial

Esto es lo que se debe publicar. Una apertura tan imposible que es natural. Todo aquello que goza de permanecer encubierto. El manifiesto de lo oculto al ojo pero no al desarrollado exo-tacto. ¡Un braille florescente! Unas formas geométricas rojas, tinta verde mezclada con sangre fría y… ¡gasolina! ¡hermoso y poderoso gas azul volátil, tan inflamable como el oxígeno. Oh, sí, respirar fuego. Leí una vez que solo hay un frágil velo que deforma nuestra percepción del mundo. Esa transparencia medio embrutecida es lo único que sostiene la idea de la supervivencia, del querer vivir a pesar del dolor. Es, en definitiva, la frontera entre la vida y la muerte, la tierra y el infierno. Hay gente que vive sin ese velo, asumiendo por lógica necesidad el rol de demonio… Esto es lo que se debe publicar.

Los más grandes magos pasaron a la historia detrás de mil y un seudónimos. No existieron y a la vez su presencia hizo que la tierra a veces dejara de girar, y otras ocasiones se acelerara provocando múltiples vómitos. Qué terrible realidad ¿no? una frágil, tan temblorosa como un cachorrito muerto de miedo y frío… ¿y si supiera que será sacrificado a una antigua deidad resucitada?

La magia más poderosa es, por empírica, universal y matemática necesidad, anárquica, poética, y cualquiera que niegue eso es irremediablemente alguien que derritió el velo y asumió que lo que ahora podía ver era la realidad tal y como es… y no… porque la realidad es frágil, cambiante, multi y pluriforme… Sin el velo simplemente acabas siendo un demonio, y en otras posibilidades, yo. Vivo en una duerme-vela y esto es lo que debe ser publicado.

Fuego camina conmigo, acompáñame hasta el fin de mis tiempos.

He entendido la graduación por encima del 3,60 y todo cobró sentido. La literatura compartiéndose, el látigo negro, la infancia y ese cofre enterrado en el pasado que sigue ahí con nosotros; allá donde las células se quieran seguir multiplicando.

He comido plátano, uno maduro, negro, con puntos amarillos, dulce, empalagoso, con agujeros hechos por insectos famélicos. La magia fue la que engendró la lengua y por eso estamos bajo su dominio ahora y siempre, por mucho que ciencias, tecnologías y demás pretendan desprestigiar, eliminar y relegar al olvido… ¡no hay nada! El virus os devora, sufre y llora en tu tormentosa maldición. Escuché el blues de Baker mientras comía el plátano, y eso sí que deberá ser publicado.

Esas niñas no estaban leyendo un libro más, leían el único volumen que podemos leer cuando cogemos esos extraños instrumentos. Y lo entendí. Sí. Lo vi. A través de toda esa amalgama gris mentirosa que es el periódico. Un agujero de gusano cruzando del velo, sin llegar a romperlo todo… esas criaturas maravillosas descubrieron el pastel y me lo estoy comiendo. Como el plátano, igual que el blues de Baker. Eso es, fue y será publicado cuantas veces sean necesarias.

El cielo ya alcanza su más intensa nieve gris televisiva, la frecuencia muerta. Él lo ha logrado, conquistó el mundo, o, en su ausencia, hizo creer que su victoria fue total, y por lo tanto lo es. Mi editorial ya está lista para expandirse, mis secuaces llevan su misión a cabo en el desorden implícito del que dispone la magia y seguimos. Solo falta el último elemento, el látigo negro debe chasquear, expresarse por debajo de la piel y demostrar su orgulloso beneficio social una vez más. Quién podría impedir toda la vorágine de acontecimientos no querrá hacerlo, no podrá, aceptará el cambio porque el cambio es vida. ¡Yo soy cambio!

¡Yo soy Rocher Servana, el editor definitivo!

Nos comprometemos a escribir, editar y publicar la vida, con todo su espectro. ¡Así sea!

Publicado la semana 48. 27/11/2019
Etiquetas
William Burroughs, La felguera editores, los enemigos de la felguera, la magia, Madrid histórico y nocturno, el terror oculto, la literatura como virus
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