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Omduart

Un universo compartiéndose XXVI

Lo del fondo parte dos (final) o La verdadera rosa de Miraflores

 

 

 

«Atravieso un paisaje gris, turbulento, y como siempre no sé de dónde vengo. Unas turbinas resuenan en mis oídos taponados. Cruzo la neblina.

El sueño no termina.

Sueño no termina.

No termina.

¡Termina!»

 

Un libro abierto se acomoda en mi soñolienta cara, Eliane está perdiendo su nombre y ganando corporeidad. Me leo a mi mismo, solidifico y descubro por vez primera el paso del tiempo. Una potente luz se avecina a toda velocidad; crucé mal la neblina, pero llegué entero. El equilibrio proveerá, susurro resonando la voz imaginada por mi caja torácica. Me fundo en un sentido abrazo de felicidad. Esos pequeños momentos donde dicen que existe y es merecedora de su nombre…Felicidad. Es aquí y ahora, ocurriendo. Desperté, pero el sueño sigue latiendo en mis adentros, siendo un mero reflejo.

Podéis llamarme Oama y responderé. Mis pies pisan lo que antaño eran nubes. Un suelo nuevo, Miraflores. Mis brazos envuelven la cálida piel de mi amada Valeria y nuestro universo se abre y se comparte. Vislumbro el otro lado del puente, suspiro al descubrir que en realidad no hay agua, que en este estado físico, Miraflores y Barranco no coinciden en la misma latitud/longitud. Suspiro de nuevo y una portada besa violentamente su contraportada.
«Un casual hombre y una casualidad mujer salen de detrás o de dentro de un buen relato y hablan cara a cara por primera vez, sin soñarse».

—¡Eres!

—¡No hay fin!

—A mi no me gustaban las historias de amor.

—Yo no creía que existiera una en la que yo pudiera ser el protagonista…

—Te amo y ahora confío, leo y escribo, empujemos el carro juntos.

—Compartamos.

 

«Resultaron los ojos cerrados con rabia; una sorpresa soñada que se materializaba. Oama no osaba frotarse sus marrones y siempre fascinados ojos por si desaparecía aquella hermosa criatura. Una bella alma encaprichada del espíritu, de lo inmaterial… vivieron unos tiempos emocionalmente trémulos y siguieron, curiosos por lo que será…»

 

Hay historias de amor que se leen despacio, como si todo estuviera ocurriendo por primera vez. Como si el relato fuera original… así es el ciclo de aprendizaje en el romance, siendo este siempre común, caminado hace años en todas sus posibilidades y formas; un vicio doloroso, velloso y hermoso, como un cervatillo que cae en un bosque de rozales. Que bonitas son sus manchas blancas, que roja su sangre derramándose, regando esas preciosas rosas carnosas y relucientes. La verdadera rosa de Miraflores se cuenta a sí misma en tercera persona; sin pedir permiso ni nombrar narrador. Si fuera un soñador despertado en mitad de una caída o… una soñadora dormida en el centro de una novela obsesionada con su lectora…

¿Quién podría narrar? Nuestra querida protagonista sonríe conocedora de la respuesta, se muerde sus labios endiablados, transformadores, vibran neuronas recorriendo electrizantes pasajes; se expanden.

 

 

Todo ocurre en el mismo instante.

Publicado la semana 42. 17/10/2019
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https://www.youtube.com/watch?v=qlSbT5XODiE, Theme de la pelicula olvidate de mi , Valeria, el amor, El cariño, La realidad compartida, Los sueños, la lógica del sueño
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