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Omduart

Un universo compartiéndose XVIII parte dos

El sueño viene a por ti, parte dos

 

VALERIA

Cruzo un arco que me da la bienvenida, yo pensaba que ya estaba dentro y se ve que esto es un parque laberíntico. El gato gris se mantiene a mi vista, a veces por delante otras se queda en la retaguardia. Siento los rayos solares calentar mi piel y puedo ver arbustos perfectamente podados formando bellos muros verdes. En esas paredes biológicas encuentro sin esforzarme anidados bonitos pájaros, azules como las rosas… Cantan, sé que lo hacen por mí, sí, estoy segura, me miran mientras pían líricos, alguno me sobrevuela ¡qué alegría!. Oigo agua repicar, giro y vuelvo a doblar esquina, el laberinto se amplía, a la siguiente seguro que hay una fuente...

 

Versos latidos de un corazón que perdía carne y ganaba lata, nacían de aquel siniestro jilguero antropológico después de advertir sobre los peligros de Jabberwock… ¿por qué no hay color? Mis sentidos solo pueden captar unos oyentes a mí alrededor, escondidos en la penumbrosa atmósfera, el ruido de esas ruedas dentadas girando… ¡sigue narrando! Cuéntanos acerca del conejo! ¿Qué hay en esa madriguera? ¿y el Jabberwock, dónde está? ¡Continúa!

 

EL SOÑADOR

Una membrana no me permite terminar de cruzar el umbral, la presiono con mi cabeza, presiono, mi cabeza, y de ella sale un liquido blanco flotando en el agua, la luz sigue brillando pero perdió su permanencia, ahora es una vela temblorosa… El ambiente acuoso me empuja y siento el mareo oleoso en mi mente, la membrana parece está estirándose más y más y casi estoy cubierto por completo; el pus empaña mi visión y huele fuerte, agresivo. Abro la boca y entra un poco de agua que se mantiene por debajo de mi lengua, es cálida, salada, triste. La membrana cede y quedo ciego, cede, y quedo, ciego.


 

EL GUARDIÁN

Página quinientas veinticinco antes de Gigamesh. Todos los esclavos serán liberados y así es como mataremos el hambre y exploraremos todo lo que haya más allá del reino de Proteo. Enviad los desheredados, poseídos y convertidos en sagrada virtud de sus amos a la mar. La mar salada que empuja y une la realidad. No hay dónde esconderse a pesar de la arena, y por eso parten; queda grabado aquí, en el obelisco de Marduk, la bendita voluntad reposa en Egipto y pronto al resto del planeta. Unos registros históricos bien interesantes. Hay claros indicios proféticos, puede que al fín me esté acercando al centro, donde debe permanecer el volumen cero, el sagrado libro cambiante, conectado, ¡vivo! Los turistas no llegaron por la ley del caos, tuvo que existir una llamada, inconsciente quizá, algún objeto generó la atracción que los llevó a mi reino, mi torre azuleja. ¿Qué clase de poder tiene una gravedad de tal magnitud?


 

VALERIA

¡Es como un castillo hecho de agua! Permanece en constante construcción, como algo que al no terminar de nacer evita la muerte, efímero pero eterno, flotando en el aire, torres de espirales y el constante repicar, cae y sigue firme, la preciosa vida que se reafirma y… Ese gato gris de nuevo, su imagen está distorsionada por la fuente que se interpone entre mis ojos y él, te conozco ¿verdad? ¿Qué fuiste? ¿Qué hay en esos ojos verdes? El felino levanta su rabo, lo encorva y adopta el símbolo de interrogación, algo le llama la atención y elige un camino que lo saca del centro del laberinto. Antes de desaparecer, su cola se abre por la mitad y de ella se expanden dos aletas de pescado, translúcidas y un ligero color rojizo apagado. El castillo empieza a hundirse, el manantial se seca poco a poco y el silencio me susurra que estoy sola… ¿Qué chirría en este parque? Sigue el gato, me dice mi conciencia…

 

Una aceitosa sensación recorre lo que ya no noto que sean mis venas, hay frío y electricidad en ellas. Cada pensamiento está mutando a algo ordenado, comandado… Tengo miedo de desaparecer...

¿Qué tomáis, caballeros? ¿Es té? preguntó ella. No, lo llamamos aquello que vibra, y es anti-congelante destilado por la serpiente que vive como bufanda de la Jirafatora; nadie jamás ha regurgitado una bebida más poderosa. ¿Quieres una taza? Tenemos más de lo que podemos tomar, a mi ya se me erizan las plumas desde debajo de las uñas de mis pies. Empieza a atardecer, mi reloj alcanzó el as dos veces, la siguiente será hora de volver a mi agujero. El jilguero sabía muy bien de lo que hablaba y hasta dónde podía llegar con su explicación detallada; ella permanecía en una incredulidad insana, no lograba la inmersión en esa realidad ni tampoco podía regresar… Sin embargo, la voz interior empezaba a hablarle, la adaptación no tardaría en llegar, así que tomó asiento, asintió a la oferta y puedo ver que aquel líquido marrón oscuro, efectivamente, vibraba, y seseaba poesía lunática. Antes de darle un sorbo, ella descubrió que estaban encima de un río subterráneo. Escuchaba la corriente pasar por debajo de una rendija redonda que giraba como una moneda dejando a la vista ambas caras. Sumérgete, es la única forma que el aire que respiras no sea ponzoñoso, toma el antic-ongelante vibrante, decía el jilguero humanoide, lo necesitarás.

Publicado la semana 23. 06/06/2019
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The moon is down - Explosions in the sky , Alicia, espejos, conejos y madrigueras, Jabberwock, mitología sumeria
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