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LUCES Y SOMBRAS

Esa

Mermando

cautiva de lo que fue

presa de lo que era

una visión de ajena de aquella silueta 

golondrina difuminada entre la tormenta

sin percatarse de lo que alrededor emergía

con fuerza dantesca.

 

Escenografía quijotesca

tapada por la venda.

Mirada colapsada tras ojos recubiertos de tristeza

cuando él o ella

como estalactitas pasajeras

desaparecían tras la hoguera.

 

Únicamente cambiando

a cada paso

con cada acto

un nuevo gesto atrofiado

movimientos inconexos

pecando

compulsivamente sin saberlo

sin o con merecerlo.

 

Su bello rostro

afilado fue surgiendo

con ensañamiento

sus facciones pronunciadas

como flechas

clavadas a fuego

en su mortífera alma

su ensangrentado corazón

no reconocía

solo odio clavado tras la coraza.

 

Mirada sanguinolenta

destartalados ojos

engendrados en la tristeza

del abandono

de su propia miseria

una simple venda inmune

obturaba su conciencia

inconscientemente dispersa.

 

Entrañas ennegrecidas

genética sacrificada por la espera

de un amante evaporado

del amor que no regresa

perversa adversidad

de un concurso de popularidad

de un book de belleza

donde ser segunda no era recompensa.

 

Se lo llevaron todo

él o ella

quedó vacía

etérea

sin ganas ni fuerzas

ni plata

para mutilar el rompecabezas.

 

Acurrucada

Alojada en esa posada adoquinada

el invierno por manta

la helada por compañera

en la calle una simple pasajera

que desespera.

 

Compartiendo eso o esa

que degrada y regresa

con cada desgana

a cada sunami mental por él

o ella.

Que promete

que destierra.

 

Ella solo

sola espera

el regreso añorado

o la "buena nueva"

del ángel que a sus pies vela.

 

Aquel juego de principios del estío

protagonista del destino

promete ser el penúltimo acto de su tragicomedia.

 

¿¿Correrá el tupido velo

reescribirá la última escena??

¿¿O será más sencillo

asir la mano de la esquela??

 

Publicado la semana 51. 16/12/2019
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Género
Poesía
Año
I
Semana
51
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