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lopez.reymundo

Seres...

   Artementalista exitoso en frecuencia

con el universo en expansión, el cosmos, el infinito,

la profudidad de la inteligencia emocional...

escéptico con los indiferentes , los permisivos,

los antagonistas y los ritualistas,

ateísta pero pertenezco a Cristo

al santo espíritu personal y edificante,

místico coleccionista de campos energéticos

en forma de gatito o corazones,

a punto de morir pero vivo, indescriptible y abstracto,

con cabello de colores y ojos de pan de nuez,

iluminado pero sin perfección,

padre de luna fantástica, corazón en erupción, en llamas

azuladas y risa morena, enorme 

crecida en el amor concreto y en

la imaginación,

pacífico pero sin consentir, el mar es mi nivel de

sal en la sangre y las manzanas toman

mis niveles de glucosa por asalto de día y de noche,

en la madrugada duermo como una roca,

felizólogo de risaliencia, conmigo regresan las 

narices rojas las calaveras de dulce las esferas

rojas de madera obsesivas

con las metas,

elegante como los tulipanes negros

del planeta júpiter

como los pumas oscuros del bosque de México,

como una libélula azul marino libertaria,

en llamas todos los días me explota el alma 

de luz con siete alabanzas en honra,

con voces espectaculares en rostros 

afables y resilientes,

desquiciado cuando parece que los malignos

ganan pero sobre-pongo el esfuerzo 

los huevos y los ovarios,

y el movimiento involuntario

de mis letras y mi voz,

poderoso como una osa panda en peligro,

como un relámpago recién nacido en tonos verdes,

como un colibrí al que no le asustan 

los espectros en las cornisas,

escandaloso con solo mover los labios

soez, banal, caustico y empoderado,

lo mío es jugar todo el partido

con el número diez,

y no claudico de mi orgullo,

amoroso cada vez que escucho en mis 

audifonos a Kitaro, cuando leo a través

de mis anteojos a Whitman, cuando 

hablo sin prisa con mi madre,

renuevo mi raíz también en el amor

físico y en el metafísico,

Inquebrantable aunque golpeado

enmohecido y atribulado a veces, 

sin embargo, como Dios predispuso

fuerte y bello como el diamante

brillante galopante

ronroneante

y todos los días imparable...

 

 

 

 

 

Publicado la semana 37. 09/09/2019
Etiquetas
Alabaré a mi señor , Cosmos , En sala de espera , hospital
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Género
Poesía
Año
I
Semana
37
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