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lopez.reymundo

Ser pequeño (por el día del niñ@)

     El ave migratoria se encarno en ti,

vuela pequeño encantado,

inusual el eclipse que alientan tus ojos,

pequeñitos expectantes policromos;

tu voz hombrecillo de cristal

me dice lo que no soy,

lo que soy cuando comparto el pan contigo,

cuando escapamos en relámpagos 

por olas de un cielo que solo tu has visto,

y abrazas constantemente,

este es el mejor de los mundos imposibles,

aquí coincido contigo, hombrecillo del mar del sol,

tienes voz de ave extinta

que canta en el centro del edén;

me quitas el sueño velando tu sueño a mi

que no soy tierno,

prohibo a cualquier mosquito,

fantasma o terror nocturno

aparecerse mientras mi hombrecito de paja

está en la montaña del sortilegio;

te veo y pienso que vale la maldita pena estar vivo,

mi laconismo y tu algarabía se hablan sin miedos,

de hombre a niño y viceversa,

balbuceando, aprendiendo, imitando ecos felinos, 

insectos tormentas,

quieres la manzana y al gusano,

por eso me gustas,

mojarte lluvia con pan y tierra,

deambular a media noche,

comer acostado en la arena,

cantar "la del pirata cojo"

que te mal cuente un cuento

todo el poder en la radio,

resucitarme en tus brazos breves e intensísimos,

correr hacia mi alma para darme 

lo mejor de mí mismo,

porque a lo mejor de ti no podré

llegar nunca ni en el heroísmo,

los juguetes se aburren sin ti,

el cosmos te considera su cosmos,

baila en mis ojos para mirar el horizonte,

ríete en medio de mi corazón,

para aprender de ti, cuántos espacios tienes?

te gusta el sol?

cuál es tu perro y cuál tu helado?

te causan gracia mis payasadas,

tú me sublevas el espíritu y el esqueleto,

me perfeccionas las alas,

humedeces mi voz con tu osadía,

y me llueves todos los días el espanto,

mudo sin tu palabra impronunciable,

descalzo como me has enseñado,

sin que los dedos toquen el suelo,

bienhumorado como tú,

tu roca azulada me mantiene despierto,

tu luz pequeña es mi ala flamígera,

dime que sueñas pájaro loco del infinito?

entra en la gama de mis latidos,

y hazme invisible,

para jugar contigo a los monitos...

 

Para Eliab, publicado en el libro La búsqueda del Abba, 2002 Ed. SC Guadalajara. México.

 

 

 

 

 

 

 

Publicado la semana 18. 29/04/2019
Etiquetas
Violín , El milagro de la vida , En casa , Palabra sobre palabra
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Género
Poesía
Año
I
Semana
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