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Justina Rios

El secreto de las muñecas.

Mis abuelos  habían nacido y se habian criado en el campo,  en una de  esa fiestas  se conocieron y al tiempo se casaron. Se fueron a trabajar a otros lugares de la provincia, como habían hecho sus tres hermanos mayores. Se trabaja duro la tierra de sol a sol, muchas veces contra los elementos de la naturaleza.

 Cuentan de mi abuela, hija del  más despótico patriarcado, “Que era trabajadora la Zelinda, no se le puede negar; pero agoto su vida de tanto trabajo duro, no la pudieron salvar” decía  mi tía abuela, apocada y resignada, que realizaba tareas en la casa y costuras para las señoras acomodadas del pueblo. Contaban los parientes que “se había quedado esperando un novio  alemán,Friedrich que se había ido a la guerra, y no volvió, nadie supo nada mas de él”. se solía comentar en las reuniones “ y el pobre  Ferdinand, que por cuidarlas desperdicio las oportunidades  que tuvo con algunas jóvenes que se interesaron en él”.

Cuando íbamos en el verano a la casa grande,  Ya no vivía la bisabuela, cuando se juntaban todos éramos  muchos y nos pasábamos las tardes de calor en el tanque australiano, del molino de agua. La tía Gretchen y  Ferdinand, seguían viviendo allí. Mis tíos y mis primos se iban primero, íbamos a despedirlo a la estación del tren,  siempre eran las mismas suplicas “¿Por qué no te venís con nosotros?” ·decían sus hermanas a  Gretchen “y le das posibilidades a Ferdinand que haga su vida, quizás alguna chica aûn lo ame, es un lindo alemán” “Me da no séqué dejarla casa y dejarlo solo, tanto que se sacrificó por mama y por mí”. Se excusaba ella. Y partían en el tren. Nosotros mirábamos hasta que el tren desaparecía en el horizonte.

 Tenía entonces una semana la casa para mi sola, mientras las hermanas cuchichiaban yo exploraba las habitaciones, que estaban todas amuebladas y pulcra, el tío trabajaba aun en la estafeta postal, y le faltaba poco para el retiro.

 Él era el que se encargaba de la parte de arriba de la casa y la tía atendía la parte de abajo. “Repartimos el trabajo “decían los dos. Toda la casa permanecía aireada para que no hubiese olor a encierro o moho.

Había una habitación en la  planta superior  que por alguna razón, siempre estaba cerrada y cuando empujaba la puerta para entrar hacia un chillido y  me decía Ferdinand. “no entre allí, hay arañas y son muy grande”.

Una mañana mamá y la tía salieron a comprar algo, el tío trabajando…y yo sola en la casa, caminaba en camisón y frente a la puerta y pensé “Yo puedo matar las arañas de un pisotón” pero también busque una escoba, Hice fuerza y abrí la puerta la cual hizo un gran chillido. Mire a mi alrededor y era una biblioteca, había también un juego de mimbre con tres grandes muñecas de cerámicas. Estuve allí algún rato controlando por si bajaban las arañas, pero todo estaba muy limpio y ordenado, me acerque cautelosa a las muñecas.

Eran antiguas, de cabeza y extremidades de cerámica y cuerpo de viruta, que me miraban con sus ojos tan fijamente que sentí temor, pero poco a poco me fui acercando y tome una de ella en mis brazos, era grande de tamaño casi como yo que era de ocho. Le cante arrorró y otras nanas que conocía, y cuando ya sentí que éramos amigas la estreche contra mi pecho, y sentí una dureza en su mullido cuerpo. Busque  bajo  el vestido que tenía y encontré algo …era un sobre marrón.

Trate de ver que había y eran cartas de Friedrich.“ pensé que entonces la tía Gretchen, se había estado comunicando con su novio”, sé que no debí hacerlo pero fui abriendo de a una como estaban ordenada  y estaban todas escritas en alemán, trate de acordar lo poco que estudie y lo mucho que escuche  · “Weibt du, ich denke immer an dich” creo que decía “ Sabes, no dejo de pensar en ti”, “Berlín ist desolat, nur deine liebe Hàlt mich am leben” algo como” Berlín esta desolado, solo tu amor me mantiene vivo”, “Weil du sagst, du hättest Gretchen verletzt, wenn ich dich liebe, Ferdinand” y fue como si detonara una bomba en mi estómago “Porque dices que herirías a Gretchen, si yo te amo a ti Ferdinand”,” Ich liebe dich und ich werde dich lieben, Frederic“.llorando ´´ leiIch liebe dich und ich werde dich lieben, Frederic“  lei otra vez para comprenderlo mejor `` Te amo y te amaré. Friederic“.

 

Llorando guarde todo como recordaba que estaba, cerre la puerta y baje al comedor, cuando llegaron mamà y la tia  yo no podia contener las lagrimas, Me duele el estomago mamà“

Corrieron las dos ``¿Pero que pasa? quizas sean tantas ciruelas, o estrañes a papà.“

Se que llore en la noche por mis tios y por haber descubierto el secreto de las muñecas.

Nos fuimos al otro dia, seguramente miraron el tren hasta que se perdio en el horizonte. No le conte a nadie, quizas mi aleman me jugo una mala pasada, No regrese mas a la gran casa.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

Publicado la semana 4. 21/01/2019
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