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Justina Rios

Veinte recuerdos antes de los veinte. Cap. IX

Paso otoño, llego junio con sus lloviznas y frío, “hoy es tu cumpleaños” dijo Titi, y lo vamos a festejar. Estuvo haciendo una torta y una crema de clara y azúcar que  la esparció  arriba, luego saco una pequeña velita blanca y fina, que coloco en el centro de la torta,

Pusieron en la gran mesa del comedor siete tazas blancas de losa con sus respectivos platos cucharas y tenedores pequeños. Servilletas blancas, todo sobre un enorme mantel blanco bordado.

Bien bañada perfumada estrenaba vestido blanco con pequeñas puntilla en la pechera de arriba hacia la cintura, con un cinturón para atar atrás que acentuara la campana de la falda, lo había hecho Titi. Y estaba muy bonito.  Antes de la cinco, baje y me llevaron a la puerta, llegaron entonces los niños Mayol, todos iguales, camisa blanca, chaleco azul, pantalón hasta las rodillas, medias azules hasta bajo de las rodillas, y zapatos negros, muy educados saludaron con vos firme, “Hernes, Mafalda” y movieron la cabeza, tomaron mi mano diciendo “Feliz, cumpleaños. “, Felipe y Ricardo eran casi de mi edad, Eduardo y Federico algo mas chico.

A las cinco en punto se sirvió el  té con leche con masitas de limón horneadas en la casa no más de las cinco y media, se canto el feliz cumpleaños y se corto la torta, la porción se sirvo en plato y se comió con tenedor. No había ningún comentario, y luego de la torta Felipe dijo “Hermes, nos retiramos” y se fueron levantando, saludaron “Hermes,  Mafalda” ,” nos retiramos”, me volvieron a dar la mano. y así como llegaron se fueron, rápido como el viento. Hermes estaba contenta por lo bien que había salido todo, “viste como se comportan a Felipe y Ricardo los cuide yo un tiempo”

Cuando llego el Tío Juan, le dimos galletitas de limón y torta, pregunto como había salido todo. Hermes contesto, “bien, son los Mayol. Y me pregunto que me habían regalado, le mostré una regla, una goma un lápiz y una plasticola chica.

No hizo falta que fuera al juzgado habían llevado a mi prima que tenia solo u mes de diferencia conmigo, entonces mi mamá la llevo en mi lugar.   Seis testigos dijeron que éramos sus hijos,  pero los papeles del juzgado tardarían demasiado. No me podrían anotar en la escuela del pueblo sin papeles  y mamá ya había realizado algunas conversaciones con la Directora de la escuela de mi hermana mayor, hasta tanto le llegaran los papeles definitivos, tenia ciertos comprobantes para anotarnos, ninguno teníamos documentos.

Ese fue el fin de una época. La primera infancia en San mayo el recuerdo de como era Hermes, juan y Titi.

La vuelta a Buenos Aires, la realizamos al final del verano  las clases empezaban a mediados de Marzo, hacia calor, llegamos algunos días antes para adaptarme, mamá había comprado un terreno y teníamos una casita de madera, creo que era celeste, con un enrejado de madera en la galería por donde trepaba la Madre selva, había  una entrada pequeña como un alero donde cabía unas sillas y una  mesita de jardín. Una cocina  un dormitorio,  el baño estaba atrás, al lado tenia una casita más pequeña Justina, que le gustaba, que le dijéramos abuelita, pero en realidad, era igual a Hermes. Tanto en la casa de Hermes cono con Justina no se preguntaba ni te  contaban nada, solo te daban órdenes. Mamá, trabajaba todo el día no la veíamos casi, la casa estaba a cargo de mi hermana mayor, ella era la encargada y responsable de nosotros, hacia la comida, y arreglaba la casa ayudada por Gladys, tendría, ocho años, Susana ya había empezado la escuela hacia dos año, Gladys, el año anterior, y ahora  me tocaba a mi, como cumplía años antes del julio  comencé con cinco años y medio. Mamá había comprado todo lo que necesitábamos para la escuela, delantal blanco,  zapatos,  medias azules  cinta azul fina para el cuello del delantal un portafolio, cuaderno sin renglones por que en 1954, había primero inferior y primer superior, mi libro de lectura era Upa, no recuerdo si había traidor mi regalo de cumpleaños, pero tenia un cartuchera con lápiz negro ,goma, lápices de colores.  Mamá había preparado todo y a todas. Me cortaron el pelo, porque nadie podría hacerse cargo de peinarlo, y me dieron una vincha azul.

El primer día me prepararon creo que fue mi tía Ilda que vivía en un casita muy cerca nuestro . Me sentía bonita, con mi delantal tableado ajustado a la cintura y con un moño atrás. Los zapatos lustrados. Todo bien, todo bien, alguien me acerco a la escuela no puedo recordar quien, pero no se quedo, puede que haya sido mi hermana, me habían dicho muchas veces que me portara bien y no llorara que debía quedarme sola, y no llore.

Los alumnos que ya eran de la escuela iban con sus maestras y las de primero que eran dos cursos comenzaron a tomar listas, y cada niño, iba al grado que le correspondía, yo pensaba, Graciela Arrieta. Todos fueron pasando y yo quede sola en el patio, y nadie llamo mi nombre, allí quede bajo el ardiente sol de mediados de marzo, sin saber que hacer , en un lugar que no conocía, con ganas de llorar, no conocía a nadie, no estaba ni siquiera mi pino, para esconderme a llorar y contarle lo que me pasaba. Al rato, cruzo una señora mayor  de guardapolvo blanco, me miro y me pregunto que hacia allí, me puse a llorar  y conteste que no me llamaron, la maestra o  Directora,  no sabia nada si yo estaba bien me sentía linda igual a las demás porque no me llamaron. Me tomo la mano y pregunto mi nombre conteste  Graciela Arrieta, y no aparecí en ninguna lista, las maestras no sabían que hacer se reunieron en un cuarto mas chico que un aula, dijeron que era la Dirección, entonces  alguien dijo,” a quien le falta una niña”, “una  maestra dijo “ a mi me falta Alicia Graciela Jaime”….Claro dijo la que estaba hablando antes. es la hermanita de las nenas de la mañana que tienen problemas de papeles, una es Arrieta y la otra Jaime, y si,  ella es Alicia Jaime, yo ya hable con la mamá”. Ese fue el día que supe como me llamaba, Alicia Graciela Jaime, repetí varias veces para fijármelo en mi mente y borrar el apellido de mi papá. El recuerdo de mi primer día de clase en el que me sentía linda y termine llorando y  con otro nombre  y apellido .

Publicado la semana 32. 05/08/2019
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