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John Charlestein

Life Lesson - No idealizaras

Ahora que no está me di cuenta de porque lo hizo. Las peleas son parte de su temperamento. Y siempre estuvieron ahí y nunca me di cuenta. Siempre defendiéndolo de aquella y la otra, pero el del problema siempre fue el.  

Más de una vez agredí verbalmente a las que él les lloraba. Sentía una terrible rabia de escucharlo sollozar, mientras lo abraza y lo apretaba contra mi pecho para que sintiera algo... despertar sus deseos más bajos y que me tomara ahí mismo... en su cuarto o en el mío... pero nada parecía funcionar. El dolor de las otras era mucho cómo para darse cuenta. 

A pesar de estar perdidamente loca por él, nunca estuve sola. Lo buscaba a él en otras personas. Sus platicas, sus chistes y su barba, pero él es único, aunque ahora sé que tiene mucho de las peores personas que he conocido. 

A pesar de los lapsos hubo meses que no supe de él, así cómo meses que no supo de mí; y sin embargo al rencontrarnos después de una tragedia era cómo si no hubiera pasado un solo día. 

Viajamos juntos cientos de veces y dormíamos en el mismo cuarto y a pesar de mis intentos por despertar el deseo hacia mí, nada tenía sentido; pero un día todo lo empezó a tener. Un destello de amor donde antes no había nada más allá de amistad. 

Las pláticas empezaron a cambiar de tono. Las visitas cada vez más frecuentes.  La distancia de la amistad parecía haberse extinguido. Después de todo eso, un beso. El más dulce que probé de él. 

El amor había florecido y todo era cómo siempre soñé. Salidas, fiestas, viajes, comidas, aniversarios y sexo. Una que otra cosa nueva, pero nada para destacar. También descubrí que nunca dejas de conocer a una persona. 

Me confeso algunos de sus vicios secretos, cómo jugar poker por internet y después ver porno, sus hábitos más extraños cómo no comer un platillo que lleve arroz que no haya preparado su mamá y placeres culposos cómo tomarles fotos a las aves. Todo eso me parecía tierno... 

Luego vinieron las conductas. Regaños por mi vestimenta, celos enfermizos si salía con amigos, la forma en que le hablaba a sus amigos de mí. Pero eso no lo veía. Estaba cegada por el profundo amor que le tenía y que quizá aún le tengo, porque no puedo dejar de temblar si lo llego a ver. 

Siempre veía sus fotos en la noche y pensaba en la forma que me había decepcionado ese día y solo podía salir de mi boca “No. El no. Él no es así”. 

Cada noche me auto regañaba por no haber cumplido con lo que él quería cómo él quería. Hasta negarle un bocado de la cena en modo de juego parecía un desafío para él. Gritos, enojos y caras de desaprobación. El pan de cada día. 

Terminó conmigo hace una semana y ahora veo cómo le habla a otra chica. No más bonita, pero si más crédula que yo. Le dices cosas bastante parecidas y creo que la ha invitado a los mismos lugares que a mí. No he querido averiguarlo.  

Por suerte mi venda ha caído, pero reflexiono en cuanto tiempo la tuve en mi mirada. Cuantas cosas deje pasar aun siendo mi amor platónico. Cosas que debí ver pero que no entendí. Todo por idealizarlo. Convertirlo en objeto de mi adoración y devoción. Verlo cómo un ser supremo y divino que merecía todo de mi... ahora veo que yo no merecía nada de él. 

Por eso no hay que idealizar a la persona que tanto anhelas... Recuerda que es un humano... y es perfectamente imperfecto. 

Publicado la semana 30. 27/07/2019
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