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John Charlestein

Intrascendente

-Coma, por favor- dijo Gertrudis a la shamaniza 

-No tengo hambre- respondió la canosa mujer que parecía no inmutarse al mover los labios. 

-Es por su bien. ¿Sabe? Hemos viajado desde muy lejos para ayudar a esta comunidad y... 

-Yo no recuerdo haber pedido tu ayuda- interrumpió la mujer con un tono más autoritario. 

-Lo sé. No tiene por qué pedírmelo. Lo hacemos con gusto. Hemos recibido tantas bendiciones en nuestra vida y hemos dado tan poco... por eso queremos ayudar 

- ¿Sientes que no mereces lo que te ha dado la vida? No busques llenar tu hueco de autoestima conmigo niña estúpida. 

-Para nada. Somos humanos, nuestra vida vale lo mismo. 

- ¿Y si vale lo mismo porque me quieres venir a dar alimento sin habérmelo ganado? ¿Qué te hace pensar que yo disfrutaría ver como alguien más afortunado me lanza migajas cual paloma? Tú crees que vales más y que no lo mereces, por eso buscas quien valga menos según tú y le das para seguir tratando de estar arriba. 

-Pero yo... lo hago de buena voluntad. No quiero ganar nada... 

-Solo quieres acallar tu conciencia momentáneamente. Tu placer no es ayudar sino demostrar tu valía. Aportar un grano de arena y no morir en la intrascendencia. Me das lastima. 

-Señora, entienda por favor... 

- ¡No! Tu entiende. ¿Qué es lo que harás cuando hayas alimentado a cada persona que padece de hambre en el mundo? ¿Cuándo hayas llevado agua a todos los pueblos que mueren de sed? ¿Cuándo te hayas despojado de todo para dárselo a quien no tiene? 

-Yo... No lo sé... 

-Cuando lo consigas, tu alma morirá... tu vida no tiene propósito. Sabes que hechas semillas en un saco roto con la esperanza de que tu ego se calme, pero nunca conseguirás un resultado real.  

Publicado la semana 19. 12/05/2019
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Lo más desalentador que puedas , Cuando tu ego este alzado
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