02
Guadalupe del futuro

Desapareció mi sofá

Llego cansada de trabajar. Solo pienso en el espacio modelado que deja mi figura esbelta en mi adorado sofá de dos cuerpos. Piyamas, algo de cenar y finalmente una de mis series favoritas.

Llego al umbral. No encuentro las llaves. Maldición! Con el hambre que tengo. Las habré olvidado en el escritorio de la oficina? Prefiero seguir buscando, tienen que estar aquí en mi bolsa. Si! Las encuentro.

Entro a mi casa, afuera zapatos, saco, abrigos, brassiere. Directo a la cocina. Un agujero enorme en la sala, que a oscuras, no tengo la certeza de que puede llegar a ser. Enciendo la luz: MI SOFA!!! Todo en su lugar, nada, ni la computadora, ni el dinero guardado en el lugar secreto por si entraran a robar, nada falta, salvo mi trono esponjoso de clasemediera trabajadora. Qué carajos pasó en mi casa? Refugio de amigos, algunos de ellos tienen llaves, algún que otro amor ocasional, un espacio muy conocido por mis amistades cercanas, a quien se le ocurrió jugarme esa broma de mal gusto?

Llamo a Jose, mi amiga del alma, mi hermana, quiero saber que pasó, busco respuestas.

-Che, se llevaron mi sofá cama, vos sabés algo?

-No sé de qué me estás hablando –me responde entredormida–.Yo pasé solamente a buscar los libros que me dejaste en la mesa de la entrada.

Bajo y le pregunto al portero, quizás el haya notado algún movimiento raro, un mamotreto que se llevaban, algún conocido planeando algo siniestro. Cuando llego a la puerta de entrada, veo que Don Pepe ya se había ido y en su lugar quedó su sobrino, cuyo turno inicia a las 10 de la noche. Ni modo, a esperar hasta mañana.

Al día siguiente, Don Pepe estaba barriendo las hojas de la vereda y me acerco a él para preguntarle:

-Hola, buen día, quería saber si ayer Ud. vió alguna maniobra rara en la que se llevaban un sofá de color verde, es que el mío falta de mi casa.

-No señorita, fíjese que yo no vi nada raro.

Esto se está poniendo rarísimo. Qué enfermo quisiera ingresar a mi casa, y robarse mi sofá!

Salgo a trabajar nuevamente, mal dormida por la preocupación y el miedo de no saber que sucede. Por suerte es viernes. Salgo más temprano, creo que alcanzo a llamar a las chicas para ir a comer. 14:30 en la Fonda de Rina, un lugar que si uds. lectores lo conocieran, se vendrían a vivir aquí, al mundo de las letras.

Llego, no había nadie conocido. Qué raro, todas son puntuales, menos Flor, que si es un lío en todos los aspectos de su vida, pero así la queremos. Sigo esperando por 15 minutos más y sigue sin llegar nadie. Finalmente, una llamada de Marina:

 -Che, pasó algo estamos fuera de tu casa.

Salgo corriendo. Una mega reunión de gente fuera de mi edificio. Mucha gente querida que no veía hace mucho tiempo, por Dios, que está pasando? Entro a mi departamento, y resulta que ¡la gran coperacha que habían realizado para regalarme un sofá nuevo para mi cumpleaños! No podía más de la felicidad y de tener a todos mis amigos en mi casa, inaugurando la pieza nueva, brindando juntos por los buenos tiempos y reforzando más los lazos de cariño con mi nuevo espacio mucho más cómodo y mullido que el anterior.

 

Publicado la semana 2. 07/01/2019
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With a little help from my friends , Amor Universal , Con el alma resentida , Rutinas
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