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Gonzalo J. Moreno

A veces sueño estas cosas

Tengo sueños recurrentes en que un montón de animales salvajes se reúnen en concilio fantasioso para diagramar y planificar la mejor forma de desgarrarme el cuerpo. En esos sueños no termino de entender si lo hacen porque tienen hambre, porque están sedientos de venganza, o simplemente porque pueden hacer lo que quieran... ya que al fin y al cabo están en un sueño y las leyes están todas dobladas y medio suspendidas. Otras veces tengo pesadillas en las que mi familia me abandona en una plaza sin avisarme. Aprovechan el más mínimo momento de distracción y huyen, como un punga en Diagonal Norte robando un celular y corriendo a la velocidad máxima que sus piernas le permiten. ¿Mi familia es punga? mi familia es punga. Me punguea dignidad, salud mental, (des)amor y paquetes de galletitas que a veces olvido esconder. Mi familia huye de mí a la velocidad máxima que sus piernas le permiten.

No siempre tengo sueños feos. A veces tengo sueños espantosos. Como anoche, que me desperté todo sudado porque estamos en verano y en Buenos Aires. Pero además porque se me hizo realidad onírica un escenario sombrío en que un montón de zombies me perseguían en una mansión. ¿De quién era la mansión? No se sabe. ¿Por qué estaba yo solo en la mansión y por qué había zombies en pleno verano porteño que claramente les derretiría el cerebro? No se sabe tampoco. Como ven, mis sueños tienen muchos agujeros de guión. Ser guionista no significa ni garantiza en forma alguna que vaya a tener sueños en estructura clásica de tres actos ni que vaya a tener una clara progresión dramática, personajes bien construidos y diseñados, escenas interesantes y/o/u desenlaces satisfactorios.
Mis sueños, (estoy convencido) los escribe Vicky Xipolitakis en concilio fantasioso con Karina Olga Jelinek, Charlotte Caniggia y su hermano menos articulado (física, motriz y verbalmente) Alex Caniggia.

A veces me doy cuenta de que estoy en medio de una pesadilla y me hago el canchero. Me hago el copado y el superado… voy por el sueño en plan “No me importa lo que me pase, es tooooodo un sueño y voy a despertar antes o después”. Esas veces me odio a mí mismo un poco más de lo habitual. Porque después me terminan alcanzando los zombies, los animales salvajes o los miembros de mi familia y me empiezan a destripar y la paso horrible hasta que consigo despertar.
Después despierto.
Y la paso horrible hasta que me voy a dormir.

A veces sueño cosas sin sentido, como que escribo textos interesantes sobre mis sueños y pesadillas, y que las personas que los leen llegan a algún tipo de reflexión profunda o perspicaz, que los “cambia en algo”, que “no vuelven a ser los mismos después de leerme”.
Después me despierto.
Y a veces aún despierto decido escribir esos textos; pero sé que esa parte de las personas leyéndome y llegando a cosas interesantes no se va a dar. Porque al fin y al cabo las personas que me leen son como Vicky Xipolitakis, Karina Olga Jelinek, Charlotte y Alex Caniggia… sólo que más pobres y menos carismáticos. Y evidentemente con más tiempo libre.

A veces creo que soñar estupideces incoherentes y escribir textos ídem (sobre todo si se tiene tiempo libre y se es no-carismático y sí-pobre) es algo que vale la pena experimentar.
Y a veces, como hoy, lo hago.

Publicado la semana 8. 22/02/2019
Etiquetas
sueños, escribir, Pesadillas, Caniggia, Xipolitakis
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Género
No ficción
Año
I
Semana
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