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Gonzalo J. Moreno

La caída

Hola pá. Estuve pensando bastante si tenía o no que mandarte este mail. Creeme que para mí no es cómodo ni fácil hacerlo. La verdad es que preferiría estar con Fernanda disfrutando del viaje, paseando, comiendo, visitando todos los lugares que queríamos conocer, etcétera. Todo lo que habíamos planeado con tantas ansias ahora se ve opacado por tu situación. Antes que nada, acá Fernanda te manda saludos; no voy a mentirte, está enojada… o molesta… la verdad es que los últimos días fueron raros. Pero bueno, dice que te mande saludos, y yo cumplo. Sabés que te re quiere, eso no cambia, posta. A esta altura del mail ya debés imaginar lo que pasa. Te pido por favor que leas con detenimiento, con mucha atención, no te apures en contestar cada parte como solés hacer, es una locura, y después cuando me llega tu respuesta no entiendo nada.

Hola, hija. Te extraño mucho. Te lo digo porque lo siento, y también porque vos no me lo dijiste. A esta altura del Email, como decís, ya sé el motivo por el que debes estar escribiendo. Hubiese sido lindo que al menos me dijeras un “te extraño, papi” “¿Estás dolorido, papi?” Esa frialdad absoluta la heredaste de tu madre, no sé por qué me sorprende. Sigo leyendo.

Esperá a llegar al final. No es necesario tampoco que me contestes el mail, hacé como te parezca, ya sabés que eventualmente nos vamos a volver a ver.

¿Cómo no te voy a contestar, hija? ¿No me conocés ni un poco? ¿Qué se supone que haga, que ignore este Email? Espero con ansias tu regreso, lo sabés.

Al principio yo pensé muy mal de Coca (sí, fue Coca la que me contó). Yo no estaba porque me había ido a comprar, y cuando volví Fer me dijo que había estado sonando el celu. Cuando miré vi que las llamadas perdidas me figuraban con un número no agendado, así que no sabía quién podía ser que me llamara tan temprano (eran tipo las 7 de la mañana, 7.30 como mucho, pero igual, re temprano)

No me extraña. ¿Sabés qué pasa, hija? Y te lo digo sin saber todavía con qué chismes te fue. Cuando se llega a una edad avanzada y encima totalmente solo sin nadie que te unte una tostada siquiera, se puede caer en una profunda depresión. Coca está muy sola, nunca vi con buenos ojos que le dieras tu número de celular, eso de ser tan… desprejuiciados y querer siempre ayudar lo heredaron de tu madre. A veces hay que hacer la vista gorda con esta gente, hija. Sigo leyendo.

Así que con Fer nos quedamos super intrigadas, y bueno, terminé llamando. No me esperaba lo que me contó. Me dijo que te vio salir del Día% con dos bolsas, una con un montón de snacks y la otra con botellas de vino. Por lo menos tres. 

Eran dos. Primera mentira, para que veas que es una gran fabuladora.

Pensé que tal vez ella se equivocó, o vio mal, o algo… pero Coca estaba con Don Raúl, que también te vio con las botellas. Lo que más me preocupa es que te hayas caído en la calle, pá. Es grave. Dice Coca que estás con la cabeza toda vendada… ¡“Como la momia de Titanes en el Ring” me dijo! Que te vio y se asustó.

¿¡Don Raúl!? Uff qué decir. Ahora dudo de que en vez de haberme tropezado con el cantero (como en verdad sucedió) me haya empujado Raúl al verme con las botellas, ese negro donde ve la posibilidad de chupar o comer de arriba se tira de palomita. ¡Estoy perfecto, hija! Apenas me golpeé un poco el lado derecho de la cabeza y el doctor que me vió dijo que es muy poco probable que me queden secuelas. Las vendas son sólo para que cicatrice mejor y más rápido… o algo así. Es un raspón profundo nomás ¿qué momia ni qué momia? ¿Justo Coca va a señalar de momia a los demás? ¡Qué país generoso!

Y que no se lo hayas dicho a ninguno de tus hijos significa que hay algo que estás ocultando. Y bueno, no soy estúpida, 2 más 2 es 4. Si después de salir del super con botellas de vino a la noche te caés y te tienen que auxiliar es porque tomaste.

Las compré porque estaban al 2x1 y quería tenerlas para cuando volviesen ustedes; no quería que llagaran y no tuvieran nada para comer. Las papitas y los chizitos también eran para ustedes. Ay hija, me da un bronca bárbara pensar que ahora todos en el barrio piensan que volví a tomar. Cuando me la cruce a Coca te juro que le voy a decir unas cuantas verdades en la cara. Es una gran desagradecida, mirá que con tu madre la hemos ayudado cuando lo necesitó. Sigo Leyendo.

No hay forma de explicarte lo triste que me pone, pá. Tanto esfuerzo, tantos logros. ¡Tan bien que estabas antes de irnos!

Me da una rabia enorme que esa vieja metida te moleste con pavadas y mentiras… porque todo es mentira. Sí es cierto que me caí. Y sí es cierto que llamaron al SAME, pero de preocupada que estaba la mujer que me ayudó a levantarme nomás. Yo le dije que estaba bien, que no era necesario, pero era muy terca y llamó al SAME desde su teléfono celular. Te explico para que tengas la verdadera versión. Coca debe estar aburrida, le habrán cancelado la novela turca de la tarde.

Me parece re grave que hayas tomado y te hayas caído ¡y que hayas sangrado! Coca dijo que sacó una foto a la sangre la mañana siguiente para que yo viera.

¡NO era sangre! Una de las botellas se rompió, era vino tinto “Santa Silvia”. La mujer se asustó por eso. ¡¿Te mandó una foto?! Fijate que seguro parece sangre, pero es vino.

Ojalá algo de todo lo que escribí te llegue y si realmente necesitás ayuda esta vez la sepas pedir, espero de corazón que no caigas y te mantengas fuerte. Contás conmigo. Te quiero, pá. No leas sólo mi enojo, detrás de eso hay genuina preocupación de una hija por su padre. Nos vemos pronto. No dudes en llamarme si lo necesitas, a cualquier hora. Cuidate. Te mandamos un beso enorme las dos.

Gracias, hija. A Fernanda también. Lamento en el alma que te hayan metido mentiras en la cabeza. Ya me voy a ocupar de agarrar a los desagradecidos y recordarles qué tipo de gente somos. Cuídense mucho. Te amo. Papá. PD: Perdón que hice eso que me pediste que no hiciera y contesté por partes, es que si no me mareo o me quedan cosas sin decir. PD2: Te voy a mandar yo también una foto del vino en la vereda, para que veas que es vino tinto.

Publicado la semana 42. 20/10/2019
Etiquetas
Padre, Caída, Vino, Chino, Supermercado
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