04
Gonzalo J. Moreno

Mi hermano mayor es gay

Mi hermano mayor es gay. Siempre lo supe. Para mí es algo totalmente normal, soy de una generación a la que en verdad eso de las etiquetas “gay”, “lesbiana”, bisexual”, “pansexual” no le significan casi nada. En mi curso somos 22 , sólo 9 se identifican como “heterosexuales”, el resto cuando les hice la encuesta me respondieron desde “bisexual, tranca”, “puto de centro izquierda” a “demisexual los fines de semana, fraisexual de lunes a viernes”, y sí, seguro que ustedes, como yo al principio, no saben lo que es un “fraisexual”... tal vez tengan que googlearlo, como yo. Lo que tiene de positivo mi generación, y seguramente todas las que le sigan es que podemos googlear en el celular a la velocidad de un pedo para desasnarnos un toque. O sea, no todo es googleable, obvio, pero muchas cosas sí. Y posta que tener en tu bolsillo o en tu cartera de la dama un aparatito así que tiene acceso a todo el mundo y a todos los diccionarios y a todas las enciclopedias y wikipedias es algo sarpado. Además de Tinder y Grindr, que son el verdadero motivo de la existencia de los celulares.

Como les decía, mi hermano mayor es gay. Y para él ni ahí que le resultaba natural, es de otra generación, es más grande… tiene creo que 30 años o algo así. Él tiene varios amigos y amigas cero deconstruidos, que se nota que son piolas y todo, pero que se llevan deconstrucción a marzo desde los 90s. Algunos están acá presentes, veo sus caritas machirulas desde acá. La cuestión es que yo siempre tuve que empujarlo para que reaccione. Por ejemplo, cuando tuvo que salir del closet, él no se animaba… por esto que les cuento de que pertenece a otra generación, es casi otra cultura, es como una novela turca de canal 13 llena de mujeres sumisas con sábanas en las cabezas cocinándoles a los viejardos que tienen como esposos, tíos, padres o DUEÑOS. Viven la sexualidad con culpa, viven un montón de cosas que son hiper naturales con una carga tabú nivel dios.

Como les contaba, lo tuve que ayudar con su coming out hace unos años. Yo intuía que él quería desenclosetarse, pero no se terminaba de animar el muy machito. Entonces organicé una cena familiar el día de mi cumpleaños; yo cumplo el 8 de septiembre, re virga, así que quería, NECESITABA que saliese todo a la perfección… invité a toda la flia, TODA. Incluso vino una tía medio lejana de un barrio medio perdido en la nada. Le tuve que mandar un UBER gold que me costó un huevo, pero lo valió. La tía Esther, ¡que dios la tenga en la gloria! Bueno, como les relataba, organicé esta cena por mi cumple, vinieron todes. Mis papás, obvio, cada uno con su correspondiente pareja, mis tres abuelos vivos, mis cinco tías y mis dos tíos, también mis primas y primos, que son como siete.. no, ocho contando al bebé. Bueno, vinieron todos y todas. Y también tuve que invitar a varios amigues mios, para no levantar sospechas. Éramos aproximadamente varias decenas de personas… éramos casi tantos como hoy.

En medio de la cena yo le pateaba las piernas con disimulo a mi hermano por debajo de la mesa, él no reaccionaba, me miraba como confundido… hoy me resulta gracioso, creo que me miraba así porque nunca le había dicho que la cena era para que dijese que era gay, yo solamente lo pateaba y esperaba que él mágicamente se levantara de un salto al grito de “¡soy puto!”... como si fuese un muñeco de He-man de la Cajita Feliz. Como les decía, yo estaba dele patearlo pero él nada. Y todos me estaban mirando a mí, preguntándome cosas, dándome regalos... una paja. Entonces reaccioné y me puse de pie, golpeé con una cucharita una copa y dije que quería hablar, tipo hacer un brindis. La copa era un vaso de plástico ahora que recuerdo, no era una copa posta como ésta… pero bueno, era más el gesto que otra cosa, ustedes entienden.

“Quiero proponer un brindis. Quiero proponer un brindis y hacer un discurso por mi cumpleaños” dije. “Como todos saben, es mi cumpleaños, les agradezco un montón que hayan venido. Gracias también por todos los regalos y por el dinero que me fueron haciendo llegar a escondidas durante la noche. Más adelante anunciaré qué tío fue el más generoso y por tal acreedor de mi afecto. Sin embargo, el verdadero motivo de esta reunión es otro. He organizado esta cena para hacer un anuncio de sarpada relevancia” Jajaja, les juro que me río sola, posta que dije así “he organizado”, no se qué flasheé, pero bueno… “el verdadero motivo de esta cena no es el de celebrar mi natalicio, sino el de celebrar la homosexualidad de Pablo”. Cuando dije eso Pablo se levantó de golpe con cara de remil impacto, ¡resulta que sí tenía algo de muñeco de Cajita Feliz! Se atragantó con un pedazo de tomate, me acuerdo. Mi mamá se puso como loca mal, aplaudía como Meryl Streep en los Oscars, mis primos enseguida se levantaron para abrazar a Pablo. Yo lloré. Lloré bocha. Nunca había visto a mi hermano ser tan mi hermano, estaba pálido, sí, medio como con carita de panic attack, sí... pero liviano, como que le saqué un peso de encima. Todos lo felicitaron, lo abrazaron y besaron; un tío incluso le dio dinero... más dinero que el que me había dado a mí. Nuestra tía del pueblo lejano se puso gede con que quería presentarle a un sobrino “re churro” que tenía “el mismo temita” que Pablo, así lo decía ella, toda contenta: "el mismo temita". Y Pablo al principio se negaba, es re paja con las distancias y eso… bueno, ya todos lo conocen, es Sagitario con ascendente en Libra… lo que en el horóscopo chino se conoce como MORSA ENCALLADA. Le cuesta juntar fuerzas para ir al chino a comprar cerveza, o sea… imagínense. Se negaba a conocer a este pibe hasta que la tía Esther le mostró una foto del susodicho sobrino en cuestión; resulta que era una bomba, un chongazo campesino nivel dios que hizo que durante meses Pablo se gastara la remil guita en UBER para "ir a charlar" con él... así le decía a GARCHAR, por todo eso que les expliqué de lo tabú y demás.

Al final Pablo me agradeció por siempre… y Tomi también… porque mi bro también es un chongo a su manera suburbana. Y así fue que Pablo y Tomi se conocieron, gracias a mí. ¡Y a la tía Esther, obvio! que debe estar feliz en el cielo habiendo juntado a dos muchachos con “el mismo temita” para que sean felices juntos. Y bueno, eso es todo lo que quería decir. Perdón por ser tan larguera.  

Pablo, te adoro. Tomi, si lo lastimás sos boleta… y te adoro también. ¡Brindo por ustedes, que sean muy felices! Pido ahora a todes alzar las copas y brindar por los novios más chongos lindos de la historia.

Publicado la semana 4. 24/01/2019
Etiquetas
Hermano mayor, Gay, Brindis
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
04
Ranking
1 167 0