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Gonzalo J. Moreno

Jauría

Ladridos fuertes se acercan corriendo
hacen estremecer, erizan
como cuando muy cerca pasa un autobomba
a lo lejos los veo venir, masa amorfa bestial
en tonos de marrón y negro
avanza sobre treinta y dos patas enlodadas
decrece la intensidad
desciendo a su altura y acaricio sin discriminar
distintas formas y texturas pelean por mis manos
castaños suaves, sedosos
enrulados ásperos, deshidratados
crespos, pinchudos como agujas
húmedos de algún fluido que jamás conoceré

 

Recorro uno de los cuerpos, negro
un lomo con menos pelo
alfombra gastada que cubre huesos
algunas lenguas se animan a golpear mis manos
con rapidez furtiva de besos robados

 

Entre jadeos y chumbidos
una carcajada dormida en mí, despierta
incontenible, me abre las fauces, escapa
me esfuerzo por no ser tumbado al pasto
mi jauría preferida me recibe como a uno más
castaño oscuro, ondulado, bípedo, distinto
pero no les importa, mueven las colas
me rodean en baile sin coreografía
mis ojos no dan abasto para darles nombres
sus hocicos necesitan confirmar que estoy ahí
embestirme con suavidad

 

Tengo huellas en mi ropa: de barro, pasto, baba
pelos pegados en las mangas y pecho
ahora, indivisible a ese gran cuerpo
que avanza sobre treinta y cuatro patas enlodadas

Publicado la semana 27. 07/07/2019
Etiquetas
Jauría
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Género
Poesía
Año
I
Semana
27
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