37
esKaleno

De por qué "El jurado número cinco - II" tendrá que esperar una semana (al menos)

–¿Qué haces ahí chorreando? Estás dejando charco. Qué digo charco, eso parece un pantano. Anda vete a cambiarte, que vas a coger algo.

–El cabrón de perro se ha escapado.

–¿Qué perro?

–Qué perro, qué perro, ¿pero tú cuántos perros crees que tenemos?

–Bueeeno, como te pones por nada.

–Cómo que por nada, ¿no ves que estoy chorreando?

–Buf, esta va a ser una de esas tardes, me temo.

–Pues no te temas tanto y pásame una toalla.

–Voy. Pero, el perro, ¿cómo se ha escapado? ¿no estaba cerrado en la era?

–Estaba, pero se ha escapado. No sé si se ha tirado tapia abajo, si ha saltado la valla o ha salido volando, pero le he visto pasar corriendo hacia las huertas.

–¿Y ha vuelto, ya?

–¡Ja! He tenido que ir a buscarle, porque si no, no salimos hoy de aquí. Igual pensabas que era una afición mía eso de pasear bajo diluvios como el que está cayendo.

–Toma anda, la toalla. Osea, que ya está aquí. Le habrás atado a la cadena...

–Que sííí. Pero lo peor, es que ya no me da tiempo a terminar mi relato para hoy.

–A terminar, dice. ¡Pero si no has tocado una tecla en toda la semana! Que todo lo dejas siempre para el final.

–Ya, sí, sí, pero lo tenía todo hilado en la cabeza.

–Pues entonces aun tienes tiempo que hasta las doce faltan cuatro horas y media.

–Ay, pero que fácil lo vemos todo cuando el problema es de los otros. Entre que me ducho, recogemos y nos vamos a casa, para cuando me ponga, las diez y media. Encima, el cabrón de Lor me ha hecho perder la idea. Ya no lo tengo nada claro.

–Eso me suena a escusa. Además, has tenido toda una semana.

–Ya estamos: has tendido toda una semana, has tenido toda una semana. Pero ya sabes que yo trabajo mejor así, con cierta presión de última hora.

–¡Venga ya!

–Ni venga ya, ni venga yo. Lor se va a quedar atado a la cadena hasta el día del juicio final.

–Sabes que eso no va a pasar, afortunadamente para él. Y de todas formas, sólo buscas una escusa, sí, que no me la das. La nueva versión de “seño, el perro me ha comido los deberes”. Pero que jeta tienes.

–De verdad, que esperar de ti un poco de comprensión en momentos de crisis es desesperar.

–Momentos de crisis… Anda, anda, menos cuento y date una ducha caliente vas a coger un catarro o algo. Y para tu información, la semana que viene empieza en un ratito, el lunes a las cero cero, cero cero, en concreto. Y termina el domingo a las veintitrés cincuenta y nueve. Lo que vienen siendo siete días enteros. Para que luego no se diga.

–Siete días enteros para que luego no se diga. Sí, mejor me voy a duchar que me están empezando a dar temblores, aunque no diría yo que sea del frío...

Publicado la semana 37. 15/09/2019
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
37
Ranking
0 21 2