32
esKaleno

Recuerda mi nombre

En la radio sonaban canciones a las que no hacías caso. Te acercaste al balcón y al abrir la puerta acusaste el golpe del viento en la cara. Caliente, punzante, nauseabundo. Habrías recibido un puñetazo con más ganas. Llegaste a la barandilla y apoyaste en ella tus antebrazos desnudos aunque quemaba. Giraste un momento la cabeza hacia la derecha. La colada de la vecina ondeaba proclamando, como diría IKEA, la “república independiente de su casa”. Sábanas, toallas, calzoncillos, bragas. Dedicaste dos segundos a compadecerla. Trabajando todo el día en casa y fuera. Tratando de mantener un mínimo de dignidad mientras la vida se le iba escurriendo en el intento. Con los niños colgados de ella como fierecillas hambrientas. Con un cabronazo de marido. Un zángano. Estrujándole la confianza. Chupándole las fuerzas.

Te reíste para dentro. Los padres de tu mujer también pensaban eso. Que el marido de su hija era un cabronazo y un zángano. Que se había casado con ella por su dinero, el de ellos. Cuando el tiempo desmintió sus teorías ellos no dejaron de hacerlo. De mirarte como a la basura que manchaba su nombre. Una mancha imborrable que perduraría eternamente. Gilipollas. Te cansaste de todo eso. Aun queriéndola, te largaste. Les dejaste con sus miserias de piojos resucitados. De burguesitos avaros sin la clase suficiente para verse en el lugar que creían merecerse. Ella intentó seguirte, pero sólo a medias. La impronta de sus genes se lo impidió. No se fue contigo, aun queriéndote. Con su último beso sentiste un clic en tu cerebro. No supiste si para encender o apagar algo.

Ignoraste al perro patada del balcón de la izquierda, que comenzó a gruñirte cuando el roce con las vías del carguero de las tres y media iba imponiendo su estruendo. Alcanzó tu campo de visión en unos segundos. Pasaba a la misma altura de tus ojos, a una distancia de no más de treinta metros. Barrio de mierda. Apenas te fijaste en la máquina pero estuviste más atento a los contenedores. Decenas de ellos. Todos de idénticas dimensiones. Los mismos que descargaban en el puerto. Los había nuevos, brillantes. También corroídos y viejos. La mayoría con grafitis de escaso valor artístico. Alguno se salvaba de cuando en cuando. El del 69 dibujado de calaveras, diablitos y flores, en rojo, negro y blanco.

El sol esa tarde no estaba dispuesto a dar tregua. Empezaste a notar escozor en cuello y hombros a pesar de tu piel bronceada. Un hilillo de sudor que nacía en la nuca, moría evaporándose al llegar a la mitad de tu espalda. Te volviste hacia la habitación y entraste cerrando suavemente la puerta. Te acercaste muy despacio a la cama deshecha. Me miraste con la sonrisa en los ojos y la amargura en la boca. Me miraste como nunca antes me habías mirado. Posaste una mano en mi brazo y la fuiste deslizando con dulzura hacia abajo. Acariciaste mi cintura, mi cadera, mis muslos y subiste en recorrido inverso. Posaste tus labios en mi frente y aspiraste el aroma de mi aura.

Me contaste cuándo se torció todo. Cómo fuiste cayendo por el túnel de fuego hasta llegar al infierno. Por qué no podías amarme aunque fuera mejor que ella. Cuántas otras había habido desde entonces y dónde dejaron su espíritu. Pero todo eso ya lo sabía. Después de dos semanas. A la misma hora, todos los días, la misma letanía. No intenté gritar aquella vez. No intenté suplicar. Por fin había aprendido que de nada servía. Un cuerpo inmovilizado, unos ojos inexpresivos, una voz ausente. Por arte y magia de la química. Mi cuerpo, mis ojos, mi voz. No llegué a entender cómo supiste que me había rendido.

No sentí miedo al notar el temblor de tu mano cubriendo mi boca y mi nariz. Sólo pena por no poder lanzar mi nombre al viento para que el mundo lo recordara. No sé cuanto duró pero no fue muy largo. Ya sólo soy una más de tu harén de fantasmas. Adheridas a tu piel. Emparedadas en tu destino. Arrastradas a tu abismo, sin que nadie recuerde nuestro nombre para liberarnos.

Publicado la semana 32. 11/08/2019
Etiquetas
Evanescence - Bring Me To Life, https://www.msn.com/en-us/music/news/evanescence-bring-me-to-life-official-music-video/vi-BBSUas0
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
32
Ranking
0 61 0