10
Erika Prado

Orgasmo involuntario

Salí un poco molesta, no es fácil darse cuenta que sos una dejada en muchos sentidos. En la cafetería, por ejemplo, me han dado mal el cambio y callé por vergüenza; fui incapaz siempre de devolver algún producto aunque no me sirviera o estuviera en malas condiciones; una vez tomé una sopa que tenía una mosca para no tener que reclamar o dar explicación alguna del porqué no la comí. 

 

Toda mi vida fue así y venía pensándolo cuando cogí un taxi y puse el bolso en mi regazo, el chofer tomó un camino equivocado y le pedí que regresara, así, sin pensarlo, me sorprendí tanto que apreté fuertemente las piernas, una sensación de placer me inundó desde el pubis hasta los senos, era una calle con baches y el hombre, molesto, pasó un tope sin pisar el freno, mi bolso hizo fricción de tal forma en mi sensible vientre que tuve un orgasmo, espontaneo, rápido, magnífico.

 

Bajé del auto y califiqué al conductor mal con toda seguridad cuando la app de viajes preguntó, vaya no puedo parar. Cosas bonitas te pasan cuando vas a terapia a plantar cara a tus problemas, dije a mí misma sonriente.

Publicado la semana 10. 04/03/2019
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
10
Ranking
0 63 0