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Anmarí D'aro

Naves hundidas

No hay palabra pequeña

que no merezca ser mecida,
pero, cuando la tarde
aletea caprichosa en mi ombligo,
cuento naves hundidas,
y recuerdo que mi silencio
es tu olvido.
Qué fácil hubiera sido mecer
una palabra pequeña;
un "sí" y no asesinarlo.
...lloro delante de estos versos,
y tú me llevas en la sangre.


Àngels Orad

 

 

 

Publicado la semana 35. 31/08/2019
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Género
Poesía
Año
I
Semana
35
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