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Andbenedetti

No hay un lugar

Ya no nos queda un lugar para escondernos y mentirnos, tampoco un lugar para fingir que somos aquello que olvidamos. 

Ya no hay espacio entre los dos que este completo, ni un lugar en donde refugiarnos de las mentiras. 

Ya no eres tú en las mañanas, ni deseo ser yo en las noches, estando tan cerca pero tan lejos, viviendo a la distancia de un palmo, un amor que se fue tan lejos como al borde del universo. 

Me dejaste vacio, infinitamente triste, agotado, incapaz, buscando mi cama para no dormir, para no despertar, para vivir miserablemente atado al recuerdo de una vida junto a ti. 

Ya no hay lugar para regaños, disculpas o teatros, el tiempo infinito de un amor tan corto nos ha dejado varados a la mitad del desierto de este desamor mortal. 

No hay lugar para el sexo en las mañanas, para el café del desayuno, para la despedida sincera, para el abrazo de la noche, para buscar una excusa que me permita vivir contigo y a la vez, me permita vivir por ti, ya no hay nada de eso y ahora me asalta la duda ¿Alguna vez hubo algo entre nosotros? ¿Fui el objeto que llenó tu vida de indecisión mientras buscabas decidirte por alguien más?

Ya no hay tiempo para despedidas, por eso he empacado a escondidas mis cosas y huyo de ti a medianoche, sabiendo que al despertar, te dará igual mi partida, como te dió igual mi presencia. 

Publicado la semana 39. 23/09/2019
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Género
Poesía
Año
I
Semana
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