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Andbenedetti

Besos sin amor, ni odio.

He buscado en tantas camas ajenas, tener un momento propio para no sentirme ajeno o perdido. 

En tantos y tantos cuerpos he cultivado la ilusión de un momento mágico o un beso fatal que me ate a otra persona como tú, pero no eres tú. No estás.

He barrido con los excesos del amor, para dedicarme a las oscuras pasiones de cuerpos ajenos, de camas ajenas, de besos ajenos que no llevan más que el deseo animal de ser y no ser.

Me encuentro perdido de verdad, perdido sin ti y tus besos a escondidas, sin las manos cálidas que recorrían mi cuerpo y las miradas cómplices que nos hacían desnudar aún en el momento más indiscreto, bajo la compasión lujuriosa de no tener otra cosa que decir, que los gemidos ahogados de medianoche.

Estoy aquí, solo en una cama cualquiera, que no es mía, ni tuya, no es nuestra, es ajena desde que tu no estás.

He buscado tantas bocas, tantas miradas entre la multitud que no me producen más que un asco profundo y una herida que no cierra y me hace vivir esta vida sin ti.

He mirado tantas veces el abismo, deseando entregarme a la muerte, pero sé que allí tampoco estás, que no estaremos jamás, que tus gemidos se han ido, que tu boca ya no es mía, que tus caricias no me recorren, que tu cuerpo ya no es el templo perverso de mis deseos más lascivos. 

Ahora ya no tengo porque buscarte y sin embargo, te espero. 

Publicado la semana 12. 21/03/2019
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Género
Poesía
Año
I
Semana
12
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