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Alejandro P. Drallny

¿De qué hablamos cuando hablamos de Greta Thunberg?

1 - Googleando.

 

Pongo el nombre de Greta en la caja de búsqueda de Google y veo los diez primeros resultados. Más allá de lo obvio (su biografía en Wikipedia y sus cuentas de redes sociales), encuentro que Google me habla más de mí mismo que de Greta. 

Como vivo en Argentina, un par de entradas se refieren a la parte de su discurso ante ONU donde denuncia que mí país es responsable del cambio climático. Luego se despliegan entradas de los sitios de noticias que consumo con más asiduidad. 

Google es un mayordomo eficiente. No podrá pasarle la plancha al diario para que mis dedos no se manchen con la tinta, pero se asegura que la información que me ofrece se parezca lo más posible a lo que sabe que me gusta. Google no quiere que me levante y vaya a leer a otro sitio. 

De la misma manera, cualquier lector de cualquier parte del mundo ha estado consumiendo datos que no lo molestan, que lo invitan a quedarse cómodos manteniendo una determinada visión del mundo. Todavía no se nada concreto sobre Greta. Lo que sí sé cabalmente, es que la utopía de la democracia digital de los años 90 nunca sucederá. Estamos demasiado cómodos.´.

 

2- Generaciones.

 

Gran parte de la vida digital pasa por hablar obsesivamente bien de uno (mostrando vidas inventadas, pletóricas de fantabulosidad), o denigrar a otros . Asómense a Twitter y verán cuantos Savonarolas invitan a quemar a tantos otros. Independientemente de las ideas que se dicen defender, hay un modo de hacer que es común a la mayoría: gritar, enardecer, reclamar adhesión, denostar al oponente. Cualquier oponente. Desde las ya antiguas guerras de flameo de los foros, a la retórica en pro o en contra de generaciones enteras como los millennials y centennials. 

No existe en casi ningún caso, una voluntad para acercar pareceres, y el lenguaje que utilizamos en las redes los demuestra. El comportamiento digital está regido por la falacia ad hominem. Basta que el oponente tenga alguna determinada característica para dejar de atender a los argumentos. O por el contrario, el portar esa misma característica puede validarlos automáticamente sin análisis.

Vivimos en el mundo del privilegio blanco, privilegio negro, negro planero, globoludo, Kukaracha, snowflake, ofendidito, cheto de mierda, y así. En cuanto una persona opina algo diferente ponemos en marcha la máquina de búsqueda para encontrar, como en los procesos de brujería, la mancha o marca de la bruja. 

Según que opinemos del cambio climático tendremos una posición tomada ante Greta. La vivaremos y criticaremos a todos los que la critiquen, o buscaremos todas las falacias de su discurso y lapidaremos a quienes la reivindiquen. Si pertenecemos a la envejecida generación X, buscaremos a un millennial a quien agredir, seguramente. 



 

3- Hans Asperger

 

A Hans Asperger se le debe, junto con otros autores, las descripción de parte del espectro autístico. También es el objeto de homenajes y denuestos por partes iguales, entre los que lo reivindican como un pionero de la salud mental y la atención a la diversidad, y los que lo denuncian como un nazi. Hablar de cualquier tema es hablar de nuestra condición actual. No importa si Asperger murió en 1980. Podemos hacer hogueras o altares por igual para Marx, Heracles, o La Tigresa del Oriente.

Pero en este caso, de Hans Asperger solamente nos quedaremos con el síndrome que describió y del uso que de esa categoría se hace. 

Greta Thunberg, nos dicen los medios de comunicación, tiene esa condición. La construcción que hacen los medios de las personas con Asperger se centran en sus habilidades por fuera de lo común, pero obvian sus dificultades. Después de todo, los proveedores de contenido no están interesados en causar tu desagrado. 

El autista  se ha convertido en un simpático y peculiar producto de consumo. Revisen cuantos productos audiovisuales han incluido personajes autistas. Luego busquen a alguna persona real afectada de autismo o sus familiares y confronten la realidad y la ficción.  Olvidense del glamour hollywoodense.

Más allá de la realidad del día a día de estas personas, la prensa insiste en el relato de la persona con Asperger como un dotado. Así como en las tribus, el epiléptico se convertía en chamán, hacemos del autista un personaje de excepción. Piensen en Greta. Se destaca su temprano interés en el ambientalismo, sus conocimientos, su falta de inhibición para hablar delante de los adultos, etc. , etc. Si conocemos un poco más del Asperger podríamos anticipar que en unos años Greta podría estar centrada en la extinción de los dinosaurios. la programación avanzada, o el funcionamiento de la maquinaria pesada. Se quiere hacer de Greta Thunberg una cruzada, sin importar su condición.

 

4 - Juana de Arco

 

La llamada Doncella de Orleans peleó a favor de los franceses durante la guerra de los 100 años desde sus 17 años hasta los 19, cuando fue ejecutada. Durante su corto camino adujo escuchar la voz de dios que la orientaba y le marcaba lo que era correcto. A la Iglesia, no le importó su edad ni otra circunstancia cualquiera de Juana, ordenaron quemarla cuando les resultó conveniente, así como absolverla y canonizarla después. De Juana sabemos poco. Seguramente fue una víctima de una guerra horrorosa y de intereses que nunca llegó a comprender del todo. Pero a la corona francesa le resultó útil utilizarla como estratega y emblema, así como a los ingleses les sirvió ejecutarla. De la misma manera Greta es mostrada como una santa o una energúmena.

 

5- Pequeños gigantes

 

Gracias a la globalización de los formatos audiovisuales, vemos infinitas versiones locales de un mismo programa de TV. En México se produce desde 2011 un Talent Show llamado “Pequeños Gigantes”, que no es más que explotación infantil Con la habitual excusa de que “el niño no hacía otra cosa que pedir que lo traigamos” padres necesitados de dinero o notoriedad, o vaya a saber qué, empujan a los hijos a la maquinaria de los medios, donde podrán ser enaltecidos o vilipendiados. No recuerdo haber sentido durante la infancia ningún deseo de notoriedad, no lo he notado en mis hijos. Me pregunto qué habría sido de la infancia de Greta de haberse producido una versión de “Pequeños Gigantes” en su Suecia natal.

 

6- Rosie O’Donnell

 

En 1993 Anna Paquin, de once años, ganó el Oscar como mejor actriz de reparto. Cuando le consultaron a Rosie O’Donnell que opinaba, dijo que le parecía terrible. Y agregó: “Cuando tenga 16 años y debiera estar teniendo el mejor sexo de su vida, dirá que no se compara con haber ganado el Oscar”


 

7 - Análisis del discurso

 

En las clases de semiótica, después de una buena sacudida de  Saussure, Courtés y Greimas, nos largaban a leer textos y nos advertían: “deben prestar tanta atención a lo que se dice como a lo que no se dice”. El ejercicio de buscar las relaciones paradigmáticas (rastrear qué otros elementos podrían estar en un determinado lugar, en vez del que el enunciador eligió) se aumenta y deforma de las maneras más extrañas. Se busca lo que no se dice como quien rastrea algo escondido. No puede haber omisiones inocentes. Todo acto de hablar sobre algo se convierte en negar lo otro. Cualquier palabra se vuelve polar. Si Greta habla de vacas, es porque omite hablar de automóviles. No existe un enunciador ingenuo. Ni siquiera siendo una adolescente con una condición del espectro autístico.


 

8 - Argumento Ad Populum

 

Para la mayoría, A.

Por lo tanto, A.

 

9 - Saturno devorando a su hijo.

 

Pocas experiencias superan al estar delante de una pintura como el “Saturno devorando a su hijo” de Goya. El horror de toda una civilización está condensado ahí. Quizás no sea tan estremecedora, pero la visión de una sociedad haciendo la pantomima de una discusión, utilizando como objeto a una adolescente, es bastante terrible. No se que será del problema ambiental en diez, veinte o treinta años, pero estoy casi seguro de que Greta va a tener una vida complicada más allá de su experiencia en la ONU, y posiblemente, su diagnóstico de que le robaron la infancia sea cierto, pero a la lista de culpables que ella comenzó a esbozar (políticos, gobiernos, empresas), deberíamos agregarle sus padres, la ONU, y a nosotros mismos, 

Estamos demasiado entretenidos en el juego de crear dioses para después devorarlos como para que nos importe la vida de Greta.

Publicado la semana 40. 30/09/2019
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